Cubanos protestan frente al Ministerio de Relaciones Exteriores de España en apoyo al MSI
Artistas e intelectuales cubanos acudieron al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, para protestar contra las arbitrariedades y violaciones a las que el régimen cubano somete a los activistas del Movimiento San Isidro
Dos artistas cubanos despliegan un cartel frente al Ministerio español. Foto: Tomada del Facebook de Nonardo Perea
 

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Artistas e intelectuales cubanos acudieron en la tarde de este martes (hora de España), al Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, de aquel país, para protestar contra las arbitrariedades y violaciones a las que el régimen cubano somete a los activistas del Movimiento San Isidro, cuya sede está sitiada en la Habana Vieja.

Massiel Rubio Hernández, joven dramaturga y editora cubana, transmitió una directa de Facebook desde los exteriores de la institución gubernamental en Madrid, donde se encontró con alrededor de 15 personas, también intelectuales y artistas residente en la ciudad.

“Ayer estuvimos en el Congreso, hoy estamos en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
Hemos recibido una respuesta por parte del gobierno, una respuesta muy solapada, en la que creemos que no se ha tomado una postura sobre lo que está pasando", informó.

"Ahora dejamos otra carta, pidiendo que intervengan sobre lo que sucede, considerando que España es un importante socio comercial de Cuba, eso podría ser una  importante presión. Aquí estamos personas de distintas posturas políticas, pero todos nos hemos unido por lo mismo: que haya un diálogo pacífico con el Movimiento San Isidro, un mediador. Pedimos la libertad de Denis Solís y un tratamiento justo sobre lo que ha pasado".

La intelectual criticó a quienes, por temor o desprecio, no han apoyado al MSI: "Por cierto, muy elitista las opiniones sobre si gusta o no lo que hace Denis. Estamos hablando de víctimas del  sistema, como lo eres tú. Pudiera comprender el silencio, pero a seis días no me pidas que respete ese silencio. Qué huella tan horrible va a dejar eso en el país, que ya la está dejando, aunque se resuelva hoy. Pedimos un mínimo de humanidad. Está ocurriendo algo horrible frente a tu cara, y decides mirar para otro lado".

Además, resaltó los valientes que sí han denunciado, dentro y fuera de Cuba, a la dictadura. "Hay mucha personas que se han pronunciado, artistas, cineastas independientes… pero también hay un montón de gente pusilánime que está haciendo silencio y mirando para otro lado cuando saben  lo que está pasando".

"No voy a esperar que salga el cadáver de uno de ellos para decir lo que pienso, no puedo vivir con eso, no puedo dormir si no hago todo lo que puedo hacer. Y tú: ¿Qué estás haciendo?".

Muchos de los que acompañaron a Rubio, estuvieron este lunes también reclamando ante el Congreso de ese país en solidaridad con el MSI y contra la detención arbitraria e ilegal del rapero Denis Solís.

La comunidad de artistas cubanos en España ha estado muy activa exigiendo justicia a la dictadura. Más de una decena de ellos también se plantaron este martes en Barcelona, en las afueras del Museo de Arte Contemporáneo (Macba) para apoyar a los atrincherados del Movimiento San Isidro que resisten hace una semana.

La acción plástica inició a las 3 de la tarde (hora de España) cuando levantaron un cartel muy potente para acompañar a sus compañeros, hoy en la sede del Movimiento en La Habana, seis de ellos en huelga de hambre, y dos también de sed.

"¡Fuerza! San Isidro", reza dicho cartel de aproximadamente dos metros de longitud, que también pide la libertad del músico contestatario, Denis Solís González. Posteriormente, realizaron grafitis sobre el tema.

Este lunes el canciller cubano Bruno Rodríguez sostuvo una conversación telefónica con su homóloga de España, Arancha González, en medio del nuevo episodio de tensión entre la sociedad civil y el régimen de la isla, por la huelga de hambre que desde hace cinco días sostienen varios activistas del Movimiento San Isidro, exigiendo la liberación del rapero aficionado y contestatario Denis Solís.

“Sostuve conversación telefónica con la canciller de España @AranchaGlezLaya. Coincidimos en la voluntad de impulsar el diálogo político a todos los niveles, así como continuar profundizando nuestras relaciones económicas, comerciales, financieras y de cooperación”, escribió Rodríguez en su perfil de Twitter.

Lo que podría ser una conversación habitual y rutinaria en materia diplomática, para muchos puede ser una señal de que, en Europa, específicamente en Madrid, ya comienzan a interesarse por la salud e integridad los huelguistas y el resto de los 14 activistas que llevan varios días atrincherados en la sede del Movimiento San Isidro.

Los plantados demandan la libertad de uno de sus compañeros, Denis Solís, quien, acusan con respaldo de organizaciones internacionales, fue detenido y condenado sin apego al debido proceso y las garantías legales recogidas incluso en la legislación cubana.

La conversación entre Rodríguez y González se produce luego de que este domingo los órganos represivos del régimen y las turbas movilizadas por éste enfrentasen a activistas y periodistas que acudieron al llamado del Movimiento San Isidro para protestar en los parques centrales de cada provincia de la isla en favor del cambio en Cuba.

En el Parque Central de La Habana, defensores del pretendido Gobierno Revolucionario, muy superiores en número a los activistas que lograron burlar el cerco de la Seguridad del Estado y llegar al lugar, vociferaron consignas a favor del régimen y ofendieron a aquellos que no rehúsan a hacer uso de su derecho a disentir y expresarse libremente.

Según el activista Osvaldo Navarro, a uno de los organizadores del acto de repudio se le escuchó instruir a los “revolucionarios” que no golpearan a una periodista internacional que estaba presente. “A ella la va a atender el Minrex (cancillería). Si la quieren escupir, escúpanla”, habría dicho el coordinador del mitin.

Para impedir la materialización de las protestas en solidaridad con la iniciativa y huelga de los activistas de San Isidro, así como su cobertura mediática, el régimen efectuó numerosas detenciones arbitrarias y arrestos domiciliarios a opositores y periodistas independientes.