Régimen amenaza a madre de joven que se niega al Servicio Militar, uno de los huelguistas de San Isidro
La Seguridad del Estado amenazó a la madre de Osmel Rubio Santos, el joven que se niega a pasar el servicio militar y que hoy es uno de los activistas sitiados y en huelga de hambre en la sede del Movimiento San Isidro
Osmel Rubio Santos
 

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La Seguridad del Estado del régimen cubano amenazó este viernes 20 de noviembre a Isabel Santos González, madre de Osmel Rubio Santos, el joven que se niega a pasar el Servicio Militar y “empuñar las armas para defender a la dictadura”, y que permanece en huelga de hambre en la sede del Movimiento San Isidro (MSI) para exigir la liberación del rapero contestatario Denis Solís.

“Vino a mi casa un compañero de la Seguridad del Estado que se hace llamar Ernesto. Me atormentó de tal manera que tuve que tomarme una pastilla… Me decía que lo que mi hijo y los demás están haciendo es contrarrevolución, terrorismo…”, contó Isabel a ADN Cuba.

Según relató, Ernesto, quien en otras ocasiones se ha identificado con nombres distintos como Roberto o Rolando, le enseñó una foto de Denis Solís e intentó descalificarlo ante ella, aduciendo que “ese” para el que los manifestantes de San Isidro piden libertad fue sancionado por un intento de asesinato.

“Por ese es por el que su hijo está pidiendo libertad y se declaró en huelga de hambre, por un asesino”, dijo el oficial del régimen a la madre de Osmel, al tiempo que le mostraba videos de lo que ha estado ocurriendo estos días en la sede del MSI.

Perspicazmente, ésta le cuestionó si no tenía el video del ácido que vertieron en la cisterna de la que se abastecen los activistas y otros domicilios radicados en el inmueble, a lo que el represor contestó que eso era una mentira. 

“Nosotros no somos terroristas, terroristas son ellos. Somos incapaces de hacer eso, sabemos que de esa cisterna se abastecen cuatro familias. Eso es un invento y lo hicieron ellos mismos”, dijo el presunto Ernesto.

Isabel no se dejó intimidar. Dos noches atrás la visitaron pasadas las 20 horas para entregarle una citación dirigida a su hijo, para la víspera, a la cual el régimen sabe que no podría acudir porque estaba participando, en su condición de activista pro derechos humanos, del plantón y huelga del MSI.

“No quise aceptar la citación y expliqué por qué. Les dije que Osmel estaba en la sede y que llevaban días rodeados, que era imposible que él saliera de allí porque estaban esperando que saliera alguno para detenerlo”, detalló Isabel en la conversación con esta revista.

Desde su negativa a pasar el Servicio Militar, Osmel ha sido acosado y amenazado por el régimen. El domingo 18 de octubre fue detenido por casi dos horas al salir de la sede nacional de las Damas de Blanco, en Lawton, adonde había acudido para dar a conocer en las redes sociales una nueva citación que le hicieron llegar las autoridades militares. 

Ello, como seguimiento a la carta que en septiembre entregó en el Comité Militar del municipio Cotorro, en La Habana, negándose a pasar el servicio militar bajo el actual régimen cubano.

En la misiva, el joven expresó claramente que no empuñaría armas para defender al régimen comunista y que si alguna vez "empuñara armas" sería para "tumbar la dictadura cubana".

Sobre su actual estado tras 40 horas de huelga de hambre, las cuales se cumplieron a las 10 horas de este viernes, Isabel comentó que Osmel le dijo sentirse con hambre, pero aún capaz de seguir y sostenerse con agua.

“Me ha hablado y he notado cierta impotencia. Lo que están haciendo con ellos no es fácil. Él me dice que va a resistir 10 días sin comer, que él con su grupo se siente bien, que ellos, los de la sede, lo ayudan y lo cuidan”, expresó a ADN Cuba luego de hablar con su hijo.

“Me dice que la Seguridad va a penetrar por el techo y yo pienso que deben sentir cierto temor, pero están fuertes, agregó.

Cuestionada por su sentir como madre ante todo lo que está pasando, Isabel confesó que es “durísimo”. “Estoy en puro temblor desde la visita de Ernesto y no puedo ni llorar porque tengo una niña chiquita de 10 años que se pone triste cuando lloro”.

“Estoy encerrada porque siento miedo de que vengan y le puedan hacer algo a mi niña. Tengo entendido que se llevaron a una señora mayor, la mamá de Iliana, y hasta golpes le dieron”, aseveró.