A pocas horas de "prometer diálogo", Mincult desconoce al Movimiento San Isidro
El Mincult, horas después de su promesa de diálogo, compartió en Facebook una publicación del sitio oficialista Razones de Cuba, gestionado por el Ministerio del Interior, en el que de plano se desconoce al Movimiento San Isidro y sus reclamos
Activistas atrincherados en la sede del Movimiento San Isidro
 

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Los temores de muchos tras los acuerdos alcanzados por el Ministerio de Cultura del régimen (Mincult) y artistas y miembros de la sociedad civil ya comienzan a tomar forma. Para muchos, la entidad oficialista sólo trató de aplacar los ánimos de los centenares de cubanos aglomerados ante su sede por horas al conceder una reunión con 30 de ellos y prometer la apertura de un canal de diálogo con el arte y la expresión independiente, así como interceder para el cese de la represión y el hostigamiento a los mismos.

Como un hecho que da fuerza a esa interpretación, este sábado 28 de noviembre el Mincult compartió en su perfil oficial en Facebook una publicación del sitio oficialista Razones de Cuba, gestionado por el Ministerio del Interior, específicamente por elementos de los órganos de la Seguridad del Estado, en el que de plano se desconoce al Movimiento San Isidro y sus reclamos, detonantes del clima de tensión política que ha agitado por estos días al país y desmiente la pretendida armonía del sistema.

Bajo el título “Las farsas del Movimiento San Isidro en Cuba”, la entrada de la web oficialista integra las publicaciones que los órganos de propaganda del régimen y los defensores de éste en redes sociales han hecho contra la manifestación de los activistas que exigen la liberación de Denis Solís y el cese de la represión en Cuba a todo aquel que se atreva a disentir, ya sea de obra, pensamiento o acción.

Criminalizar, calumniar, desestimar y acusar han sido las técnicas empleadas contra Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel “Osorbo” Castillo, Omara Ruiz Urquiola, Anamely Ramos, Denis Solís y el resto de los activistas o simpatizantes del Movimiento San Isidro, a los cuales evidentemente el Mincult ni ninguna institución del régimen pretende tomar en cuenta en el cumplimiento de las vagas protestas hechas en la controvertida reunión.

Ello, si es que algo pretende cumplirse o se cumple de facto y no queda en palabras vacías que luego se diluyen en las dinámicas de hermetismo y represión del sistema político cubano, como ha sucedido en ocasiones anteriores.

Con su actitud y fatal publicación en Facebook, que ya ha motivado centenares de reacciones y comentarios desaprobatorios, el Mincult da razón a las críticas del acuerdo que han hecho Ruiz Urquiola y Ramos, dos de los activistas que se atrincheraron durante días en Damas 955 para exigir la libertad de Solís hasta que la Seguridad del Estado, disfrazada de personal de salud, los desalojó por la fuerza el jueves en la noche bajo el pretexto de la pandemia de COVID-19.

Para Ramos, curadora e historiadora de arte, los acuerdos alcanzados entre artistas y miembros de la sociedad civil con el Mincult desconocen que hay dos personas en huelga de hambre que pueden morir en cualquier momento (Otero Alcántara y Maykel Osorbo) y no responden ni en alcance ni en lenguaje a los reclamos de muchos cubanos.

En tanto, para la profesora universitaria Ruiz Urquiola, expulsada de su trabajo el pasado año por su posicionamiento político, lo sucedido en la sede del Ministerio fue un acto de traición y deslealtad a los activistas y opositores que más están luchando por el cambio en Cuba hacia un sistema plural, democrático y justo. “Fue un nuevo pacto del Zanjón en pleno siglo XXI”, acusó.