Efectos de la miel en el asma

La dulzura de la miel produce más saliva en las glándulas salivales. Conoce los efectos de la miel en el asma.
Efectos de la miel en el asma
 

Reproduce este artículo

La miel se ha utilizado como medicina natural en culturas de todo el mundo durante siglos, ya que tiene propiedades antioxidantes que combaten la inflamación y aumentan la inmunidad. Tiene una gran capacidad para aliviar el dolor de garganta y calmar la tos, además, es un remedio casero para los síntomas de alergia.

El asma es un problema que se experimenta en las profundidades de los pulmones y las vías respiratorias superiores. Es un problema de salud más grave que las alergias ambientales. Incluso un esfuerzo leve puede provocar un ataque de asma en algunas personas. Si no se trata, el asma puede poner en peligro la vida.

La miel tiene propiedades antioxidantes, que resultan bastante beneficiosas en este problema respiratorio. Cada año, el 7 de mayo se celebra como el Día Mundial del Asma. Todo el mes está dedicado a crear conciencia sobre la enfermedad y educar a la gente sobre ella.

¿Cómo trata la miel el asma?

El asma nocturna puede causar tos, sibilancias y opresión en el pecho, estos síntomas pueden perturbar el sueño, sin embargo, la miel se utiliza como supresor de la tos durante la noche.

Se sugiere tomar 2 cucharaditas de miel antes de acostarse, ya que se cree que la dulzura de la miel hace que las glándulas salivales produzcan más saliva. Esto puede lubricar las vías respiratorias y aliviar la tos. La miel también puede reducir la inflamación de los bronquios y ayudar a disolver la mucosidad que dificulta la respiración.

Algunas formas de consumir la miel incluyen: 

  1. Mezclar 1 cucharadita de miel con 8 onzas de agua caliente-tibia; tomarlo dos o tres veces al día. 

  2. Mezclar 1/2 cucharadita de canela en polvo con una cucharadita de miel y tomarla justo antes de acostarse. La miel y la canela pueden ayudar a eliminar la flema de la garganta y estimular el sistema inmunológico.

  3. Exprimir el jugo de 1/2 limón en un vaso de agua tibia y agregar 1 cucharadita de miel. El jugo de limón tiene antioxidantes que pueden fortalecer el sistema inmunológico y pueden ayudar a eliminar la mucosidad.

Aspectos a tener en cuenta

El uso de la miel puede desencadenar el riesgo de una reacción alérgica, por eso, si ha tenido una reacción alérgica a las picaduras de abeja o al polen de abeja, debería evitar el consumo de miel. Estas alegrías pueden producir síntomas como tos, dificultad para tragar, picazón, hinchazón debajo de la piel, sibilancias o respiración dificultosa. 

El consumo de miel en dosis pequeñas o moderadas es seguro para la mayoría de las personas, sin embargo, si tiene una afección cardíaca o un trastorno digestivo, se debe consultar primero con un médico. Asimismo, no es recomendable su consumo en niños menores de 12 años, debido a que el riesgo de botulismo es extremadamente grave en los bebés. Además, si tiene diabetes, tenga en cuenta que la miel puede provocar un aumento de azúcar en sangre.

Remedios caseros con miel para el asma

  • Miel con semillas de fenogreco y jugo de jengibre 

Remoje las semillas de fenogreco durante la noche y por la mañana agréguelas a una taza de agua junto con el jugo de jengibre y unas gotas de miel. Esta bebida desintoxicará sus pulmones y aclarará la mucosidad, lo que a su vez reducirá el riesgo de ataques de asma.

  • Miel y cúrcuma 

Este método clásico de mezclar miel y cúrcuma puede ayudarlo a combatir la dificultad para respirar. Consuma esta mezcla dos veces al día para obtener los mejores resultados

Otros tratamientos para el asma

La miel puede ayudar a aliviar algunos síntomas del asma, pero la miel por sí sola no puede controlar el asma de manera eficaz. Los tratamientos adicionales pueden incluir:

  • Disminuir la exposición a alérgenos

El asma está estrechamente asociado con las alergias. En algunos casos, entrar en contacto con un alérgeno puede desencadenar síntomas de asma.

La identificación de alérgenos puede ayudar a una persona a evitar una exposición futura. Por ejemplo, una persona con alergia al polen debe limitar el tiempo que pasa al aire libre y cerrar las ventanas los días en que el recuento de polen es alto.

  • No fumar

Fumar es especialmente dañino para las personas con asma. Fumar daña los cilios, que son fibras similares a pelos en las vías respiratorias.

Las personas con asma ya tienen vías respiratorias sensibles y el daño causado por fumar puede dificultar aún más la respiración.

  • Usar un inhalador

Para tratar los síntomas que surgen repentinamente, las personas a menudo usan inhaladores que contienen un broncodilatador. Estos medicamentos relajan los músculos tensos de las vías respiratorias, lo que facilita la respiración.

Algunos inhaladores para el asma contienen medicamentos desarrollados para prevenir los síntomas del asma. Un médico puede recetar broncodilatadores a largo plazo e inhaladores de corticosteroides para uso diario para mantener a raya los síntomas del asma.