Bruno Rodríguez asegura que en Cuba no hay hambre ni pobreza extrema

El canciller reconoció en entrevista con NBC que “las condiciones económicas son muy difíciles para los cubanos”, pero negó que sea “la situación típica del Sur o del tercer mundo”
Bruno Rodríguez en entrevista con NBC
 

Reproduce este artículo

Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores del régimen cubano, aseguró en una entrevista publicada este jueves por NBC News, de Estados Unidos, que en la isla no hay “hambre” ni “pobreza extrema”, pasando por alto los reportes de varias organizaciones de derechos humanos que documentan el alto nivel de pobreza en la isla y el deterioro de su Salud Pública.

A la pregunta de la periodista Andrea Mitchell sobre las causas de las masivas protestas antigubernamentales del 11 y 12 de julio, el canciller reconoció que “las condiciones económicas son muy difíciles para los cubanos”, pero negó que sea “la situación típica del Sur o del tercer mundo, porque no tenemos hambre, ni extrema pobreza, ni desempleo sin protección social”.

En cambio, según el último informe del Observatorio de Derechos Sociales (ODS), el 70% de las familias cubanas vive “por debajo del umbral de la pobreza del Banco Mundial”, con un promedio menor por hogar a 3.8 dólares al día, y si se divide un hogar entre tres miembros, cada uno subsiste con 1.28 dólares diarios, según explicó Yaxys Cires, director de estrategia del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH). 

Un informe publicado en 2020 sobre el Estado de los Derechos Sociales en Cuba, contemplaba que las causas de la “caída drástica del nivel de vida” en Cuba son, entre otras, la fallida política económica del régimen, la ausencia de reformas estructurales y la venta de insumos en dólares americanos, donde productos básicos como la leche polvo pueden llegar a costar entre 65 y hasta 289 dólares. 

Rodríguez minimizó también las protestas ocurridas en más de 60 localidades del país, donde los cubanos pidieron “libertad”, el fin de “la dictadura” y expresaron quejas por la falta de alimentos, los cortes de energía y el manejo de la pandemia de coronavirus por parte del régimen.

Según el alto funcionario diplomático muchos de los que se manifestaron pacíficamente habían sido “manipulados” por grupos con sede en Florida que estaban difundiendo “desinformación” en línea contra el régimen. Pero reconoció que la gente tenía “ansiedad” por la situación económica.

En cambio, una encuesta de 2020 refleja mucho más que "ansiedad", el 77% de los cubanos manifestaron que sufren escasez severa o moderada y el 42% afirmó tener “problemas para comprar lo más esencial para sobrevivir” , una realidad que afecta desproporcionadamente a personas de la tercera edad, aquellas que padecen enfermedades mentales y a menores de edad. 

Tras las protestas del 11-J organizaciones de derechos humanos dentro y fuera de Cuba, reportaron la violencia, detención y condena de cientos de cubanos por protestar pacíficamente, incluyendo menores de edad, así como la interrupción del acceso a Internet para evitar que se informara sobre la represión que dejó un número indeterminado de heridos y al menos una persona muerta tras ser baleada en la espalda por la policía.

Régimen pide ser escuchado por Biden en medio de la represión

En la exclusiva con NBC News, Rodríguez aprovechó para transmitir el interés del gobierno comunista de que la administración de Joe Biden levante las sanciones económicas y reabra un diálogo con el régimen castrista, lo cual implicaría que la administración demócrata ignore el deterioro de los derechos humanos en la isla. 

En días recientes el régimen de Díaz-Canel intercambió la libertad del preso de conciencia Hamlet Lavastida por su exilio. "Fórmula empleada por otros gobiernos autoritarios para silenciar a quienes defienden los derechos humanos", criticó la directora para las Américas de Amnistía Internacional, Erika Guevara-Rosas mientras exigió la "liberación incondicional de cientos de presos de conciencia" en Cuba. 

Durante la entrevista con NBC, Rodríguez no reconoció la represión de las protestas en la isla e incluso cuestionó las fuentes de la cadena de noticias, asegurando que la mayoría de los manifestantes fueron violentos y que Cuba "es un estado de derecho", afirmación que no fue rechazada por la periodista de NBC, Andrea Mitchell. 

 “Es una pena que el presidente Biden no pudiera implementar su propia política hacia Cuba”, dijo Rodríguez a NBC refiriéndose a las sanciones que quedan vigentes desde la administración Trump y añadió que “es un terrible error continuar implementando este tipo de sanciones crueles”.

Rodríguez acusó a la administración Biden de descuidar la región del Caribe y América Latina, pero dijo tener “la esperanza” de que Estados Unidos pudiera revisar sus políticas hacia el régimen de Cuba, como en la presidencia de Obama.

“Los años 2015, 2016 muestran que es posible tener un tipo diferente de relación entre ambos países, a pesar de las profundas diferencias políticas entre los gobiernos”, dijo. “Y estamos listos para establecer... algún diálogo responsable con la administración estadounidense”.

Entre otras medidas, la administración Trump impuso más de 200 restricciones comerciales, de viaje y financieras, al tiempo que devolvió a Cuba a la lista de estados patrocinadores del terrorismo.

El canciller Rodríguez dijo que su gobierno daría la bienvenida al regreso de diplomáticos estadounidenses a La Habana y le gustaría que Washington otorgara permiso para que la Embajada de Cuba tenga su personal completo.