Ariel Ruiz Urquiola a congresistas de EEUU: dialogar o negociar con el régimen es energizar al crimen organizado

En una carta al Congreso de EEUU, Ruiz Urquiola aseveró que negociar con la dictadura sin incluir a la sociedad civil y sus derechos es empoderar a un régimen criminal y sus secuaces, represores continuos del disenso y el activismo
Ariel Ruiz Urquiola
 

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El biólogo y activista cubano Ariel Ruiz Urquiola manifestó a los congresistas de Estados Unidos que una eventual política de acercamiento o normalización de las relaciones con el régimen, que no incluya a la sociedad civil independiente como actor y al respeto a los derechos y libertades ciudadanas como bandera, sólo serviría para empoderar más a lo que llamó “el crimen organizado” de la dictadura.

En una misiva fechada el pasado 19 de marzo, y enviada al Congreso de la norteña nación a través de la embajadora Mara Tekach, ex encargada de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Ruiz Urquiola dijo a representantes y senadores que es importante conozcan que “dialogar o negociar con el (des)gobierno cubano al margen de la sociedad civil cubana dentro y fuera del archipiélago, y del apego a la Declaración Universal de los DD.HH., significaría energizar el crimen organizado de la familia Castro”.

También a secuaces de la misma como Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, y a “sus militares y paramilitares que los apuntalan como sus verdugos”, agregó el activista, al tiempo que reflexionó que una ‘salida birmana’ para “la Cuba robada y totalmente destruida por la familia Castro, no es más que legitimar a una claque del poder que deriva de las fuerzas militares y paramilitares que redundará en el restablecimiento de otra dictadura militar como en efecto ocurrió en esa nación asiática a la postre, porque ¡el mal nunca fue castigado ante las instituciones de justicia jurisdiccionales e internacionales!”.

“Para la dictadura y su (des)gobierno debería existir un camino en el escenario multilateral a mi humilde parecer, y con toda la sensibilidad que puede atesorar una víctima del crimen organizado de la familia Castro y sus secuaces: la Corte Internacional de Justicia”, sentenció.

La carta de Ruiz Urquiola al Congreso, según expuso en la misma, tiene dos intenciones: que los congresistas estadounidenses conozcan en términos generales “el accionar criminal de la dictadura cubana” a partir del caso concreto de su familia, víctima de continuadas prácticas represivas y violatorias de los derechos humanos, y que “las víctimas directas de la familia Castro y su desgobierno” se sientan instadas a ilustrar sus casos ante el Congreso.

“Somos pocos los que hemos sobrevivido al régimen de terror de la familia Castro y decenas de miles los occisos, pues ellos suelen ser certeros con la muerte ‘accidental’ o por ‘enfermedad’ de sus dianas: los actores de la sociedad civil que apartaron la doble moral como medio de subsistencia en el ‘socialismo caribeño’”, apuntó.

Criminalización y asedio al activismo

Ariel Ruiz Urquiola y su hermana, Omara, han sido objeto de una férrea y continuada represión por parte del régimen cubano. 

Ambos fueron separados arbitrariamente de sus puestos académicos en la Universidad de La Habana y en numerosas ocasiones han sido detenidos y amenazados.

En el caso de Omara, para intentar silenciarla el régimen incluso le ha negado los tratamientos que necesita para atender el cáncer de mama que padece, mientras que a Ariel, según acusa éste, le habría inoculado “una cepa altamente mutagénica de VIH en una inyección de dextrosa concentrada”.

Una inyección que, acusa en la misiva, le fue suministrada en contra total de su voluntad y haciendo uso del abuso de poder en el noveno día de su huelga de hambre y de sed en un hospital, la cual realizó como protesta por la “ignominia de la prisión política en la Cuba de la familia Castro”, en 2018.

Texto íntegro de la carta de Ariel Ruiz Urquiola