Con cerca de 800 casos, Cuba vuelve a romper su récord de positivos diarios a la COVID-19

De los 786 positivos diagnosticados este lunes, el Minsap vincula 19 a viajeros internacionales. La Habana, Santiago y Guantánamo siguen siendo las provincias con mayor número de casos diarios
Tres muertes y nuevo récord de casos de COVID
 

Reproduce este artículo

El tercer rebrote de COVID-19 en Cuba sigue al alza a pesar de las medidas restrictivas implementadas por el régimen. Este martes la isla volvió a registrar un récord de positivos diarios, con 786 nuevos casos de la enfermedad viral, para un acumulado desde el inicio de la pandemia en el país, en marzo pasado, de 22 614 contagiados.

En su parte informativo, con cierre en la víspera, las autoridades sanitarias informaron también del fallecimiento de otros tres pacientes como consecuencia de la enfermedad, que hasta el momento se ha cobrado la vida de 200 personas en Cuba.

“Tres familias se enlutan, tres colectivos se afectan. Transmitimos nuestras condolencias a los familiares. Es duro cuando se tiene que informar por varios días consecutivos sobre fallecidos, tres casos, dos casos, un día cinco”, lamentó en su habitual conferencia matutina el director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Cuba (Minsap), Francisco Durán.

A raíz de la tendencia al alza de los nuevos positivos diarios, el galeno convocó a la población a tomar con seriedad la situación epidemiológica del país, tal y como se toman otras cosas.

La única forma que vamos a tener de controlar la epidemia, además de las medidas que se están aplicando y las que se deben aplicar en los próximos días, es la participación de la población, que es decisiva, aseveró, al tiempo que criticó la irresponsabilidad ciudadana.

“La irresponsabilidad no puede seguir campeando en nuestro país, y no todo puede ser, aunque se está haciendo, a base de multas y otras medidas. Tiene que haber una parte de responsabilidad teniendo en cuenta los resultados que estamos teniendo”, subrayó Durán, que de manera coherente con el discurso oficialista ha culpado a los viajeros internacionales de nacionalidad cubana del tercer rebrote de coronavirus en la isla.

De los nuevos diagnósticos informados por el Minsap, 720 fueron contactos de casos positivos. Trece tuvieron su fuente de infección en el extranjero y en 53 no había podido precisarse el origen del contagio al momento del cierre del parte informativo. 

Al cierre del 25 de enero permanecían 47 pacientes en cuidados intensivos, de los cuales 16 son reportados en estado crítico y 31 como graves.

De los nuevos positivos diagnosticados, la mayoría correspondieron a las provincias La Habana (344), Santiago de Cuba (121) y Guantánamo (82).

El rebrote de COVID-19 en Cuba obligó a retroceder de fase epidemiológica a varias provincias y municipios, entre ellas la capital, que, por sus características sociodemográficas, ha sido el territorio de mayor complejidad para el control de la enfermedad durante la mayor parte de los últimos 10 meses.

El régimen responsabilizó a los ciudadanos que han viajado y regresado del exterior del rebrote que padece el país desde mediados de noviembre, cuando decidió reabrir sus aeropuertos internacionales.

Si bien no se ha decidido a emprender un nuevo cierre de fronteras, se decretó la reducción del número de vuelos diarios y amenaza a los cubanos residentes en el exterior con cuantiosas multas y sanciones en caso de que incumplan con las medidas sanitarias durante su estancia en la isla.

El viernes pasado trascendieron las condenas de privación de libertad bajo cargos de “propagación de epidemia” sobre tres cubanos residentes en Santiago de Cuba que viajaron al exterior y regresaron contagiados a la isla.

Durán explicó el 23 de enero que más de 6 000 casos estaban relacionados hasta ese entonces, y desde el 15 de noviembre, con viajeros internacionales. De los 786 positivos diagnosticados este lunes, el Minsap vincula 19 a viajeros internacionales.

En toda Cuba se mantiene el uso obligatorio de la mascarilla y a los viajeros internacionales se les exige una prueba PCR negativa realizada 72 horas antes de su arribo a la isla, a la que se suma una muestra tomada en el aeropuerto y su aislamiento estricto hasta conocer el resultado.

Según asegura el régimen, mientras escasean los productos más básicos, incluyendo medicamentos, Cuba prepara cuatro candidatos a vacunas para la COVID-19, pero de momento están en una fase intermedia de ensayos clínicos y el Estado no ha adquirido dosis en el mercado internacional.