Otros tres fallecidos y 567 nuevos casos de COVID en Cuba
Cuarenta y seis pacientes permanecen en cuidados intensivos. De ellos, 13 son reportados en estado crítico y 33 como graves
Otros tres fallecidos y 567 nuevos casos de COVID en Cuba
 

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Las autoridades sanitarias de Cuba reportaron tres decesos como consecuencia de la COVID-19 y 567 nuevos positivos a la enfermedad en las últimas 24 horas, para un total desde el inicio de la pandemia, en marzo pasado, de 20 627 casos acumulados.

En su habitual conferencia matutina, el director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap), doctor Francisco Durán, detalló que los fallecidos, de la tercera edad, presentaban antecedentes patológicos personales que potencian escenarios de gravedad tras el contagio en la mayoría de los casos.

“El incremento del número de casos lleva a un mayor número de graves, de críticos. A pesar de los protocolos de tratamiento, hay factores como las comorbilidades de algunas personas que hacen que el desenlace sea fatal”, explicó Durán ante las preocupaciones populares por lo frecuentes que se han hecho en las últimas semanas las jornadas con decesos.

Hasta el momento, en Cuba han muerto 191 personas como consecuencia de la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2. Los casos confirmados y activos de la misma ascienden a 4 520, mientras que los ingresados, entre ellos sospechosos de un eventual contagio, suman 9 068.

De los nuevos diagnósticos, el 89,7 por ciento, 509, fueron contactos de casos confirmados con anterioridad. Treinta y cinco tuvieron su fuente de infección en el extranjero y en 24 no había podido precisarse el origen del contagio al momento del cierre del parte informativo.

Según los datos del Minsap, al cierre del 22 de enero permanecían 46 pacientes en cuidados intensivos, de los cuales 13 son reportados en estado crítico y 33 como graves.

De los nuevos positivos diagnosticados, la mayoría correspondieron a las provincias La Habana (276), Santiago de Cuba (69), Guantánamo (59) y Matanzas (59). La provincia más oriental de la isla es la de mayor tasa de incidencia y la de mayor transmisión de la enfermedad, señaló el director de Epidemiología del Minsap, que insistió en la importancia de que la población cumpla con los protocolos sanitarios y las medidas establecidas ante la compleja situación de este tercer rebrote de la pandemia en el país caribeño.

Tercer rebrote de COVID en Cuba

El gobierno cubano ha responsabilizado a los ciudadanos que han viajado y regresado del exterior en estos tiempos de pandemia del tercer rebrote que padece el país desde mediados de noviembre, cuando decidió reabrir sus aeropuertos internacionales.

Si bien no se ha decidido a emprender un nuevo cierre de fronteras, el régimen decretó la reducción del número de vuelos diarios y amenaza a los cubanos residentes en el exterior con cuantiosas multas y sanciones en caso de que incumplan con las medidas sanitarias durante su estancia en la isla.

Este viernes trascendieron las condenas de privación de libertad bajo cargos de “propagación de epidemia” sobre tres cubanos residentes en Santiago de Cuba que viajaron al exterior y regresaron contagiados a la isla.

Durán explicó este sábado que más de 6 000 casos están relacionados con viajeros internacionales desde el 15 de noviembre.

El rebrote ha obligado a retroceder de fase epidemiológica a varias provincias y municipios, entre ellas La Habana, que, por sus características sociodemográficas, ha sido el territorio de mayor complejidad para el control de la propagación de la enfermedad viral durante la mayor parte de los últimos 10 meses.

La Habana fue regresada el 11 de enero a la fase de transmisión autóctona limitada, la cual implica implementar medidas más rigurosas y restrictivas, entre ellas la paralización del curso escolar, el cierre de establecimientos de servicios, limitaciones al transporte público en horario nocturno y fuertes multas a los infractores de las medidas con las que el régimen pretende cortar los rebrotes.

También se aplican estas medidas en las provincias Villa Clara (desde el miércoles), Matanzas, Guantánamo y Santiago de Cuba.

Sancti Spíritus, Las Tunas, Holguín y Granma y el municipio especial Isla de la Juventud son los únicos territorios en Cuba que no han perdido su estatus de “nueva normalidad”, con medidas más laxas.

En todo el país se mantiene el uso obligatorio de la mascarilla y a los viajeros internacionales se les exige una prueba PCR negativa realizada 72 horas antes de su arribo a la isla, a la que se suma una muestra tomada en el aeropuerto y su aislamiento estricto hasta conocer el resultado.

Según asegura el régimen, mientras escasean los productos más básicos, incluyendo medicamentos, Cuba prepara cuatro candidatos a vacunas para la COVID-19, pero de momento están en una fase intermedia de ensayos clínicos y el Estado no ha adquirido dosis en el mercado internacional.