Telegram vuelve a usarse en Cuba sin necesidad de VPN
Reportes de usuarios dan cuenta de que la aplicación vuelve a ser funcional en la isla. Falta la explicación de Etecsa, sobre quien recae la responsabilidad de lo sucedido
Telegram vuelve a usarse en Cuba sin VPN
 

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Al parecer, la aplicación de mensajería Telegram está nuevamente disponible en Cuba sin necesidad de usar Redes Privadas Virtuales (VPN), luego de días en que el monopolio de las telecomunicaciones en la isla, Etecsa, se empeñase en bloquear el acceso de los cubanos a la misma desde sus datos móviles, sin esgrimir una razón oficial para ello.

De la novedad han dado cuenta varios usuarios desde Cuba, entre los que destacan hasta el momento periodistas como Yoani Sánchez, Luz Escobar y Glenda Boza. De acuerdo con sus reportes, la app está completamente funcional, pero, así como se desconoce con exactitud qué fue lo que pasó estos días, también se ignora si el desbloqueo será permanente.

“Acaba de volver a la vida Telegram dentro de Cuba. No sabemos si el desbloqueo es permanente pero sí sabemos que la presión ha influido y que todavía están censurados la mayoría de los VPN. Cuando nos unimos, cuando clamamos juntos... cuando nos paramos con la vista levantada frente al poder... algo se logra y hay que lograr más”, escribió Sánchez en su perfil de Facebook, donde precisó que es mejor ser cautelosos con el hecho, dada la naturaleza de misterio, censura y represión del régimen cubano.

Por su parte, Luz Escobar, periodista de “14 y medio”, diario digital del que Sánchez es directora, informó en su perfil de Twitter que también ya está utilizando la app “sin usar ningún truco”, mientras que Glenda Boza, en Facebook, confirmó el regreso de la funcionalidad de la app y cuestionó si “sabremos algún día qué pasó”.

El bloqueo de Telegram en Cuba por Etecsa, único proveedor de servicios de telefonía móvil y datos móviles para el acceso a Internet en la isla, motivó que varios usuarios convocasen a un tuitazo permanente, en señal de rechazo y protesta por la misteriosa situación.

La libertad de uso de las redes sociales que se da a la ciudadanía en Cuba es un pequeño matiz que diferencia al régimen cubano de otros no democráticos como el chino, ruso o iraní, y que ha permitido que los usuarios en el interior de la isla accedan a discursos y visiones alternativas de su realidad, muy distante de la visión hegemónica del oficialismo.

Dicha libertad no es absoluta. Los órganos represivos monitorean exhaustivamente las redes para luego multar, arrestar o reprimir a quienes osen hablar del gobierno de una manera distinta a la que se obliga hacerlo a todos, desde que son niños.

Pero por el bloqueo de Telegram se temía que la libertad en el ciberespacio empezaría a ser aún menor. Dicha aplicación es una de las redes sociales o plataforma de mensajería más utilizadas el último año por los cubanos. En parte por su menor consumo de datos respecto a otras similares, como WhatsApp o Messenger, y en parte porque permite crear canales y grupos temáticos para disímiles fines como la compraventa de productos entre particulares, muy útil en tiempos de aguda escasez.

De igual forma, la aplicación ha permitido formar canales de difusión de contenidos alternativos a los impuestos por el régimen, así como burlar la censura a los medios independientes, la mayoría de ellos, como ADN Cuba, bloqueados.

Mediante Telegram, los cubanos pudieron leer artículos de esta revista y otros medios hasta el martes pasado, cuando varios usuarios denunciaron inestabilidad en el servicio de internet por datos móviles.

Sólo se podía acceder a la aplicación con VPN. "Varios usuarios han reportado inestabilidad en el servicio de acceso a internet desde teléfonos móviles en Cuba. Reportan que algunas redes sociales han dejado de funcionar y solamente se accede a ellas usando Redes Privadas Virtuales (VPNs)", explicó en un hilo en Twitter el medio especializado en Telecomunicaciones Yucabyte.

El jueves, Telegram confirmó que el problema para acceder a la aplicación desde Cuba era del monopolio estatal Etecsa. “Nuestros usuarios en Cuba están reportando problemas de conexión que les impide usar nuestra app con normalidad. Estamos monitoreando la situación, pero el problema no es nuestro”, publicó la compañía.

A juzgar por los reportes de usuarios cubanos, el bloqueo misterioso habría concluido este sábado. Elevó las sospechas de muchos, temerosos de que Telegram fuese sólo el primero de muchos bloqueos que estarán por venir, para limitar aún más el derecho a la información de los cubanos.

De momento la app vuelve a ser funcional, quedando pendiente una explicación racional de Etecsa, cuyos servicios son caros e incoherentes con los ingresos de los trabajadores cubanos, y aun así de pésima calidad y de un enorme sesgo y control ideológico.