Saily González denuncia corte de internet para impedir su participación en evento online

Según la activista, el régimen instaló un dispositivo que privó del servicio a todo el reparto Domínguez, de Santa Clara
Saily González. Foto tomada de su Facebook
 

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La activista cubana Saily González denunció este viernes que el monopolio de las Telecomunicaciones en Cuba, Etecsa, dejó sin conexión a Internet a todo su reparto en Santa Clara para impedir que ella participara en un evento online a propósito del Día Internacional de los Derechos Humanos.

Según mostró González con imágenes en un post en su perfil de Facebook, la empresa del régimen instaló un dispositivo para bloquear los accesos a la red de redes, lo cual la privó de participar en el evento, pero no impidió la celebración de éste.

“En las imágenes de abajo les presento (y denuncio enérgicamente) cómo el monopolio de las comunicaciones en Cuba, ETECSA_Cuba, ha puesto un ‘aparatico’ para que yo no pudiera participar del evento virtual que coordinamos para hoy con los familiares de los presos políticos del 11J (11 de julio) con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos”, escribió González en su post.

“Han dejado sin internet a todo el reparto Domínguez en Santa Clara, pero ni así van a evitar que el evento ‘Hablan las familias de los presos políticos en Cuba’ tenga lugar”, añadió.

González agradeció a otros activistas que pudieron participar en el evento y asumir su voz, censurada por el régimen, así como visibilizar a “familiares y amigos presos”. Advirtió, además, que habrá más espacios digitales para exponer las violaciones a los derechos humanos en Cuba.

Los cortes de la conexión a internet de activistas y opositores en Cuba son una herramienta frecuente del régimen para intentar silenciar la disidencia y los pronunciamientos que exponen la naturaleza dictatorial del sistema, así como la situación crítica que atraviesa la isla.

Además de la censura a González, este viernes los órganos represivos sitiaron e impidieron la movilidad de varios activistas y periodistas independientes como Camila Acosta, Héctor Luis Valdés Cocho, María Matienzo y Luz Escobar.

La pasada semana, González comunicó que abandonaba la plataforma Archipiélago porque avanzaba a velocidades distintas a las de sus proyectos personales. “Mi mundo anda en 48 cuadros por segundo y la lógica hace que Archipiélago ande en 24”, afirmó, a la vez que definió al grupo como “el emprendimiento más importante” al que ha contribuido en su vida y el grupo humano que más fraterno le ha sido.

La villaclareña ha devenido en uno de los rostros más visibles del activismo cubano y ha sufrido el acoso constante del régimen por sus ideas políticas. El 15 de noviembre una turba de castristas realizó un acto de repudio en las afueras de su casa para impedir que marchara pacíficamente y cinco días después fue secuestrada en la calle por agentes de la Seguridad del Estado.

En octubre, la también emprendedora decidió cerrar su negocio, Café Amarillo B&B, hasta que “en Cuba sean respetados los derechos a pensar y a decir de todos”.

Un comunicado en la web del emprendimiento amplió sobre los motivos del cese de los servicios.

“No existen derechos en Cuba para los que quieren un cambio, para los que sueñan y actúan por la democracia y la libertad. El hostigamiento a quienes lo hacen y a quienes rodean a estas personas es una práctica común por parte de la policía política que, por responsabilidad, deseamos evitarle a nuestros trabajadores”, se lee en el documento.