Castrismo critica a quienes piden cierre de escuelas, pero recibe turistas
A pesar del aumento de casos positivos de COVID-19, el régimen persiste en no cerrar las escuelas y ante los reclamos del pueblo opta por criticar
Castrismo critica a quienes piden cierre de escuelas, pero recibe turistas
 

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El periódico estatal ¡Ahora!, perteneciente a la provincia de Holguín, publico este 21 de enero un artículo donde la emprende contra quienes exigen en estos momentos el cierre de las escuelas debido a lo compleja que se ha vuelto la crisis de la COVID-19 en el país.

Dicho medio pone supuestos ejemplo donde los niños, luego de que llegan de las escuelas a sus casas, juegan en las calles con otros niños sin mascarillas, o van a cumplir con alguna tarea como comprar el pan, como si los padres cubanos fueran unos desalmados y estuvieran buscando que sus hijos se contagiaran con el virus.

Todo eso lo dice el ¡Ahora! para persistir en la terquedad del régimen de hacer siempre lo que conviene a sus intereses, que se resumen en permanecer en el poder, porque de eso se trata todo, pues en ningún momento reclama por la continua llegada de turistas y emigrados, que vienen a gastar sus dólares aquí y son la principal causa del rebrote que ha llegado a sobrepasar la cifra de 600 infestados en un día en estas semanas.

El castrismo ha demostrado que no tiene ninguna consideración con el pueblo, y que está listo para sacrificarlo siempre que sea necesario, y esto incluye a los niños.

¿Por qué se cerraron las escuelas antes, con menos casos de COVID, no sin la reticencia del régimen, y ahora atacan a los que vuelven a exigir esto como medida para proteger a los niños? ¿Acaso en los primeros meses de la pandemia estaban más expuestos que ahora?

Pero como si todo lo anterior no fuera suficiente, el pasquín holguinero también carga sobre el resto del pueblo, porque según el castrismo la culpa del rebrote es solo del pueblo, de su poca disciplina ante las medidas de prevención, y mientras tanto los turistas se pasean por la isla sin tan siquiera llevar una mascarilla colgando del cuello, como dice el periódico estatal que andan muchos cubanos.

"El nasobuco le cuelga como un collarín. Ríe a carcajadas, abraza a los compinches y así permanece mientras intercambia en la esquina del barrio. Una botella va de boca en boca. A fin de cuentas son los mismos socios de cada día y ellos no tienen nada".

La hipocresía del régimen es legendaria, y en este caso, el de los niños y la asistencia a clases, el ¡Ahora! se atreve a decir que está "demostrado que en la escuela se ha preservado más la salud de menores, adolescentes y jóvenes tras la aplicación de un grupo de medidas de carácter preventivo, que en otros contextos donde se desenvuelven", incluyendo las casas y el círculo familiar, para tajantemente persistir en la negativa de cerrar los centros docentes.