Jóvenes queman bandera del Movimiento 26 de Julio frente a Embajada de Cuba en Surinam
Jóvenes cubanos quemaron una bandera del Movimiento 26 de julio este domingo frente a la Embajada de La Habana de Surinam. También se manifestaron con carteles pidiendo libertad para los prisioneros políticos y de conciencia
Queman Bandera del 26 de julio en Surinam. Foto: Radio Televisión Martí
 

Tres jóvenes cubanos quemaron una bandera del Movimiento 26 de julio este domingo frente a la Embajada de La Habana de Surinam.

“En las primeras horas de la mañana del domingo un grupo de amigos decidimos quemar una bandera del 26 de Julio frente a la Embajada de La Habana, en señal de protesta por todos los presos políticos que injustamente están en cárceles cubanas en estos momentos”, declaró Rafael Eduardo Batista a Radio Televisión Martí.

Junto con Marino Guerra Yero y Karell Fernández, se manifestaron frente a la sede diplomática con carteles pidiendo libertad para los prisioneros políticos y de conciencia cubanos. El gesto de protesta ocurrió en Paramaribo, capital de Surinam.

La “celebración del 26 de julio”, es una fecha instituida por la dictadura como “Día de la Rebeldía Nacional”, en saludo al aniversario de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en las ciudades de Santiago de Cuba y Bayamo, respectivamente. Esa acción, un fracaso militar que dejó más de medio centenar de cubanos muertos, Fidel Castro la maquilló como una “victoria moral”.

Luego el Movimiento 26 de julio fue la facción más leal a Fidel y la que prevaleció con de la llegada al poder de Castro, quien privilegió a su grupo en el gobierno por encima de otras organizaciones que se opusieron y lucharon contra la tiranía de Batista.

Los jóvenes que quemaron su bandera, devenida en máximo símbolo castrista, forman parte del Partido Martiano de Cuba, una agrupación que según el medio citado agrupa a cubanos que viven en diferentes países de Suramérica, Europa, Estados Unidos y “también dicen tener miembros dentro de la Isla”.

“Nuestro movimiento tiene planes ambiciosos de convertirse en un partido de fuerte oposición hacia el régimen totalitario cubano”, dijo el joven entrevistado por Radio Televisión Martí.

Se pronunciaron por la liberación de los activistas Keilylli De la Mora (27 años de edad), condenada a un año y seis meses de cárcel por “propagación de epidemias”, “desacato”, “atentado” y “desobediencia”, y Silverio Portal (72 años) condenado a cuatro años de prisión por presuntos delitos de “desacato” y “desorden público”.


Según afirmaron a Radio Televisión Martí, poco tiempo después los jóvenes recibieron amenazas desde perfiles falsos de Facebook “donde les advertían que Surinam es un país pequeño por lo que será fácil localizarlos y que la acción tendrá consecuencias”.

“Aquí en Surinam viven muchos personajes de la Seguridad del Estado dedicados a hacer negocios sucios, hasta tráfico de drogas. No sabemos qué tipo de represalias tomarán, pueden usar hasta la violencia. Se puede esperar cualquier cosa”, aseguran los jóvenes.

No fueron los únicos que se manifestaron en uno de los días mas importantes en la narrativa castrista. Un grupo numeroso de exiliados cubanos protestó contra el régimen este 26 de julio, frente al Consulado de Cuba en la ciudad de Montreal, Canadá.

La organización Cubanos Canadienses por una Cuba Democrática realizó una manifestación con carteles denunciando la situación de los presos políticos, banderas cubanas una caravana de autos y decenas de personas que llegaron hasta la sede diplomática, que estaba adornado con enseñas nacionales y del Movimiento 26 de Julio, pero la propaganda oficialista quedó opacada ante los reclamos de los exiliados.

En la protesta participaron cubanos de todas las generaciones, incluidos niños y jóvenes. Una mujer portó un cartel en el que también pedía “libertad para los presos de Castro”, en el que se vieron imágenes de los activistas Silverio Portal y Keylilli de la Mora, el periodista Roberto Quiñones y otros encarcelados por ejercer la libertad de expresión.

Calificaron de “dictadores” al fallecido Fidel Castro, su hermano el general Raúl Castro y al actual presidente designado por el Partido Comunista, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Sobre el personal sanitario que el régimen envía a trabajar en países extranjeros en condiciones de servidumbre, los manifestantes dijeron que son “esclavos”.

En la calle frente al Consulado del régimen en Montreal, también los exiliados cubanos reclamaron con carteles de “¡El cambio es ya!” y “Pare el apartheid en Cuba”. Además, bailaron y se manifestaron pacíficamente, aunque no dejaron de exigir enérgicamente por la ausencia de libertades en Cuba.

Otro cubano cumplió ocho días de protesta también frente a una sede diplomática del régimen. Roberto García, residente en Estados Unidos, lleva más de una semana acudiendo a la Embajada de Cuba en Washington con un altoparlante realizando transmisiones en vivo a través de su perfil en Facebook. En repetidas ocasiones se le escucha: “Déjame ver a mi hijo, asesino, dictador, ¿con qué derecho?, libertad para los presos políticos”.

El exiliado demanda al régimen que le permita entrar a la isla a visitar a su hijo que no ve hace más de seis años. “Este es un nuestro 26 de julio: un padre reclamando ver a su hijo, reclamando que no hayan más regulados, por todas las familias que están en la misma situación que yo. (…) ¡Abajo la dictadura, libertades!”, exigió García.