Fallece periodista oficialista por "secuelas de la COVID-19"

Pablo Figueredo Rodríguez, de 68 años, fue director de varias radioemisoras y en la actualidad se desempeñaba como director de la revista informativa Desde Mi Habana, de Radio Habana Cuba.
Pedro Pablo Figueredo
 

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Radio Habana Cuba informó este miércoles 10 de febrero la muerte por secuelas asociadas al coronavirus del periodista Pedro Pablo Figueredo Rodríguez, de 68 años.

Nacido en Minas, Camagüey Figueredo Rodríguez desarrolló una larga carrera en los medios cubanos de prensa. Fue director de Radio Rebelde, Radio Arte, subdirector de Radio Progreso, periodista en Prensa Latina y en la actualidad se desempeñaba como director de la revista informativa Desde Mi Habana, de Radio Habana Cuba.

El 8 de febrero, la Facultad de Ciencias Médicas “Manuel Fajardo” lamentó la muerte del doctor Francisco Fidel Llorente Llano, víctima de la COVID-19, luego de varios días de grave padecimiento.

El 28 de enero La Habana reportó el primer médico cubano que falleció a causa de la pandemia en la isla, aunque no especificó nombre. Se trataba de un hombre de 49 años que había contraído la enfermedad en diciembre de 2020.

El último informe del Ministerio de Salud Pública, este 10 de febrero, reportó 858 nuevos casos de coronavirus en la isla, lo que aumenta la cifra total a 34 922 desde que se reportara el primer caso en marzo de 2020, hace casi un año.

La Habana (438 diagnósticos) y Guantánamo, con 171, son las provincias más afectadas. Se atienden en las terapias intensivas 67 pacientes confirmados, de ellos 31 críticos y 36 graves. Hoy fallecieron cinco personas, cuatro de ellas de la tercera edad, para un total de 249 muertes.

El tercer rebrote de COVID-19 en Cuba obligó a retroceder de fase epidemiológica a varias provincias y municipios, entre ellas la capital.

El régimen responsabilizó a los ciudadanos que han viajado y regresado del exterior del rebrote que padece el país desde mediados de noviembre, cuando decidió reabrir sus aeropuertos.

Si bien no ha emprendido un nuevo cierre de fronteras, decretó la reducción del número de vuelos diarios y amenaza a los cubanos residentes en el exterior con cuantiosas multas y sanciones en caso de que incumplan con las medidas sanitarias durante su estancia en la isla.

Asimismo, el 30 de enero decidió volver a la práctica de aislar durante días a todos los viajeros que arriben al país desde el exterior. Los cubanos residentes son confinados en centros de aislamiento hasta que se descarte su positividad o no a la enfermedad pandémica, mientras que los no residentes, los turistas y aquellos que regresen de viajes por motivos oficiales o profesionales son aislados en hoteles o sometidos a los protocolos aprobados por las carteras de Turismo, Comercio Exterior y Relaciones Exteriores, según corresponda por el motivo del viaje.