Denuncian desorden en la gestión de la pandemia en Santiago de Cuba

Varias han sido las denuncias en las últimas semanas de cubanos alertando sobre desorden en la gestión de la pandemia en el país
Denuncian desorden en la gestión de la pandemia en Santiago de Cuba
 

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Varias han sido las denuncias en las últimas semanas de cubanos alertando sobre desorden en la gestión de la pandemia en el país.

En una carta enviada a la redacción del periódico oficialista Juventud Rebelde, Noel Pérez García,  vecino de calle 3ra. no. 169, entre 6 y 8, Reparto Sorribe, en Santiago de Cuba, afirmó que el rebrote de la Covid-19 en esa ciudad se debe a las violaciones de los protocolos sanitarios establecidos, para lo cual exponer el ejemplo de su barrio:

"Desde el 18 de febrero nueve cuadras tienen cintas amarillas de restricción de movimiento. Ya desde antes, se rumoraba que cerrarían algunas calles", pero el cierre no ocurrió hasta que, sin previo aviso, "se hicieron pruebas masivas de PCR en una casa".

Pero Noel no tuvo conocimiento de esto hasta que regresó de su trabajo, a las 5:00 p.m. Y apunta que "ya muchas personas habían pasado por allí", incluidos su mamá y su hermano, "quienes lo supieron por el presidente del CDR".

"Yo fui después de las 5:00 p.m., y al ver las condiciones y el lugar en que se realizaban, decidí volver a casa sin hacerme la prueba".

Luego de esto pasa a enumerar en su carta, según su consideración, algunas malas prácticas en el protocolo sanitario:

"Se hizo una toma masiva sin previo aviso a los vecinos para que, de esa manera, quienes laboran pudieran gestionar en sus centros de trabajo la posibilidad de quedarse en casa hasta hacérsela. Y la toma no tuvo orden ni lógica alguna. Se hizo en una casa particular, no en el consultorio médico ni en el policlínico, a todo el que asistió, tras realizar una cola por orden de llegada".

Asimismo relata que "la casa en que se hizo está en una de las calles que, desde ese día y quizá antes, se sabía que quedaría dentro de la zona de restricción (lo escuché personalmente de uno de los cuadros reunidos cerca de mí, discutiendo esa y otras cuestiones). Luego, se convocó a todo un reparto a hacerse las pruebas en una cuadra con alto índice de infección".

Explica que "la población que acudió a la prueba esperaba sentada en la acera, conversando no siempre con la distancia física requerida ni el uso correcto del nasobuco", y agrega que esa cuadra al día siguiente amaneció cerrada.

"Al amanecer del 18 de febrero nueve calles de Sorribe, incluida la mía, quedaron tras la cinta amarilla. Y no había control policial para evitar movimiento. Fui testigo de personas que temprano en la mañana cruzaban por debajo de ella como si nada".

A todo lo anterior añade que el día 20 se aparecieron en su casa tres doctoras preguntando por Diego García Verdecia, alguien que no vive allí, pero luego de que explicaron que la persona que buscaban tenía 68 años y se hizo el PCR el 17, supusieron que era la mamá de Noel, Olga García Verdasco. Dos horas después regresaron e informaron que Olga dio positivo al test del miércoles. Entonces le hicieron nueva toma para otro PCR, y dijeron que debían prepararse, pues si daba positivo ingresarían a Olga, y él y su hermano irían a un centro de aislamiento.

"Según protocolo, si un paciente da positivo, y sobre todo con más de 60 años, debe ingresarse de inmediato: Contribuye a cortar cadenas de transmisión, y permite adelantar protocolos médicos y medicamentos que pueden ser indispensables para evitar el paso a formas más graves de la enfermedad", apunta Noel.

Ante esto pregunta: ¿Por qué no se ingresó a esas personas, incluida mi mamá, si supuestamente dieron positivo; tras haber perdido dos días en informar de esos casos? ¿Por qué se toma otra muestra de PCR que, además, demoraría otros dos días o más en informarse (hasta ahora aún no se sabe oficialmente el resultado) y, por tanto, implicaría tener a personas vulnerables sin recibir tratamientos preventivos y prematuros contra la COVID-19, según protocolo? Si se tomó otra muestra a mi mamá, ¿por qué no a sus contactos?".

Destaca también, que "desde el 20 de febrero y hasta ahora, no se ha hecho pesquisaje médico en nuestra cuadra, mucho menos en las casas donde supuestamente hay un caso positivo y contactos directos. Hoy en la tarde supimos, extraoficialmente pero de fuente confiable, que mi mamá dio negativo al PCR realizado el 20 de febrero; pero nadie ha venido a informarnos, ni a otros vecinos en la misma situación".

Por último refiere que "cinco días después de la primera toma de muestra, hay posibles casos positivos sin recibir tratamiento, aún en sus casas (con todos sus contactos). La cuadra sigue abierta, y no se ha realizado pesquisa alguna".