Denuncian desorden del régimen cubano en gestión de pandemia
El régimen continúa manejando la pandemia de la COVID-19 como mejor le parece, y mientras tanto los números de casos continúan aumentando
La Habana: denuncian desorden del régimen en gestión de la pandemia
 

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Desde el mismo momento que llegó la pandemia de la COVID-19 al país, el régimen comenzó una campaña para culpar al pueblo por el incremento de los contagios, estrategia que ha estado acompañada de la imposición de miles de multas y encarcelamientos.

En ningún momento se ha visto a funcionario alguno asumiendo la responsabilidad de esta situación, a pesar de que en los primeros meses estuvieron alentado la llegada de turistas al país, luego se negaron a cerrar las fronteras, más tarde fueron lentos en aplicar medidas sanitarias, y recientemente volvieron a abrir los aeropuertos a vuelos internacionales.

La noticia ahora es una denuncia en la que se acusa al régimen por desorden en la gestión de la pandemia, según un artículo publicado este 18 de enero en el periódico oficialista Juventud Rebelde.

"Marisela Rodríguez (Avenida 57 No. 7405, entre 74 y 76, Marianao, La Habana) relata sus experiencias dentro de un foco de la pandemia abierto en su cuadra del 10 al 17 de enero", escribió el mencionado diario en su versión digital.

Refiere Marisela que "no estuvo claro si el control de foco fue bien declarado o un error. Hubo contradicciones en la información ofrecida informalmente. Hizo pensar en serios problemas de comunicación y orientación, que no había un protocolo claro y definido para operar, o que quienes intervinieron en este no lo dominan o no lo aplican".

Explica que en cuanto se detectó el foco las autoridades cerraron la cuadra durante ocho días con cinta amarilla. "Nadie debía entrar ni salir. Se aislaron dos cuadras aledañas y perpendiculares formando una L, y en esa área había tres casos positivos. La delegada del Poder Popular y el representante del Minint, decían que esos casos se podían controlar restringiendo el movimiento solo a sus casas", y que no había que cerrar dos cuadras completas, con lo que eso implica.

"No obstante, se cerraron… la población lo aceptó y se sintió protegida. Pero sí fue necesario establecer control de foco, y este se hizo tarde. Los resultados de los PCR positivos se tuvieron entre el 7 y el 8 de enero. En esas fechas ingresaron a los afectados, pero el control de foco se abrió el domingo 10 de enero", señala Marisela y agrega que "desde el 11 de enero funcionó el control bastante bien", y la médico de familia les informó que el miércoles repetirían PCR a contactos declarados de caso confirmado. Y si daban negativos, levantaban control de foco, pero el miércoles hicieron PCR a contactos y siguieron esperando resultados.

"Entre lunes y jueves llevaron picadillo, detergente, croquetas y otros productos. Tuvieron un mensajero fijo hasta el sábado 16. En los cuatro primeros días otras personas, incluida la delegada, apoyaron la distribución de alimentos a todas las familias", pero a partir del viernes el mensajero se quedó solo atendiendo a las dos cuadras. "Esfuerzo excesivo para una sola persona".

Describe Marisela en carta al Juventud Rebelde, que el domingo 17 "la médico de la familia no hizo pesquisa. Al mediodía fueron las directoras de Salud en el municipio y del policlínico. Y quitaron la cinta, sin más información".

"¿Por qué quitaron la cinta? Nunca lo supe —señala—. No encontré a nadie con una explicación coherente. No sabíamos si ya estaban los resultados de los PCR ni qué arrojaron. Se rumoraba que llegaron resultados negativos, pero faltaba uno. Nadie informó qué pasaba, ni si los contactos, al ser negativos, tendrían ya también libertad de movimiento".

"Otros decían que se quitó la cinta porque no hacía falta, que había que restringir los movimientos de los declarados contactos y no a toda la cuadra. Criterios diversos y ningún lugar para precisar información y orientación. Ese domingo en la noche vino una ambulancia a buscar a uno de los contactos, cuyo PCR estaba pendiente y que pensábamos habían dado negativo, porque quitaron la cinta", explica Marisela y señala que la médico de familia le dijo que no sabía por qué la habían quitado.

"Le habían informado que de los cinco PCR pendientes de la cuadra, había llegado un solo resultado y era positivo. Y por eso vinieron a buscarlo", y que suponía que los restantes cuatro PCR tendrían el resultado el lunes 18.

Añade que este lunes "quienes trabajamos fuimos a nuestros centros. Los vecinos, desorientados. No se sabe por qué pusieron el domingo 10 un control de foco y por qué lo quitaron el domingo 17, cuando las condiciones eran similares".

La manera en que el régimen manejó esta situación deja mucho que desear, y solo hace que el pueblo pierda aún más la confianza en el actuar de quienes están a cargo del control, dando como resultado un exceso de confianza, y el incremento de casos positivos.