Anciano de 98 años en Cuba: grave y esperando ambulancia

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos denunció el caso de un anciano de 98 años, que en Guantánamo debió esperar al menos una hora para que lo recogiera una ambulancia y lo trasladaran al hospital
Anciano de 98 años en Cuba: grave y esperando ambulancia
 

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El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) denunció el caso de un anciano de 98 años, que en Guantánamo debió esperar al menos una hora para que lo recogiera una ambulancia y lo trasladaran al hospital.

Se trata de Eurípides Cobas Toirac, “gravemente enfermo del corazón y con cirrosis hepática”. El OCDH precisó en Twitter que el hecho ocurrió este mes de abril, en el poblado Bermejal, perteneciente a la oriental provincia de Guantánamo.

La organización difundió el caso como un ejemplo de violación de “derechos sociales”. En un pequeño clip de video, se ve a un grupo de vecinos que sostienen a Cobas Toirac en una sábana a manera de improvisada hamaca, sobre un camino de tierra, mientras esperan la llegada del vehículo.

La crisis económica toca también al sistema de salud cubano y sus dependencias, a pesar de la propaganda castrista, que lo presenta como eficiente y uno de los “logros de la Revolución”. Sin embargo, el combustible no falta cuando debe destinarse a enormes operativos de vigilancia y represión contra opositores, o cuando el régimen organiza caravanas por todo el país para justificar su debacle económica con el embargo de Estados Unidos.

 

Falta de ambulancias, problema crónico en Cuba

El 26 de marzo fue noticia la muerte de una cubana contagiada con la COVID-19, por no poder acceder a tiempo a oxígeno y una ambulancia. Yamilian Tamayo, quien había llegado a la isla procedente de Rusia, con coronavirus, murió en un centro de aislamiento por falta del vehículo.

El doctor Alexander Jesús Figueredo compartió en redes sociales algunos pormenores del caso. Tamayo, de 47 años, tenía varias comorbilidades y al llegar a Cuba, fue detectada con la temible enfermedad luego de practicársele un test rápido en el aeropuerto.

Inmediatamente, la enviaron a un centro de aislamiento, donde no había condiciones mínimas, tanto de higiene como para impedir la propagación del virus.

Estuvo allí por 5 días; el 23 de marzo le llega su PCR, el cual da positivo a la COVID-19. Las autoridades llaman la ambulancia para su traslado a un hospital, pero el automóvil no tenía combustible.

Pronto, Yamilian comenzó a presentar dificultades para respirar y no había ni oxígeno para ella. La ambulancia llegó sobre las 2:00 p.m., cuando ya había fallecido.

El doctor Figueredo llamó “asesinato” a la muerte de esta paciente debido a negligencias de todo tipo y la falta de un transporte adecuado. También aseguró que un familiar suyo fue víctima de un hecho similar.

En enero de 2021, Nayelis de Jesús Montalvo Hernández murió de un paro respiratorio sin que pudiera llegar a un hospital porque no había una ambulancia equipada para hacerlo en el municipio Colón, de la occidental provincia de Matanzas.

Pero los casos de Nayelis y Yamilian no han sido los únicos. Por ejemplo, irregularidades en este servicio en Holguín provocadas por la falta de combustible en la provincia, hicieron que los pacientes y sus familiares recurran cada vez más al transporte privado (no especializado) para solucionar sus urgencias.

La televisión cubana también ha reportado deficiencias en el servicio en Guantánamo y Granma, al menos durante el año 2020. No es casualidad que estos reportes vengan de la zona oriental de la isla, una de las más pobres y olvidadas.