Senadores de EEUU presentan proyecto de ley para indemnizar a víctimas del “síndrome de La Habana”

La iniciativa bipartidista contempla la autorización de apoyo financiero adicional para las personas lesionadas, las cuales suman hasta el momento cerca de 130
Al menos 130 diplomáticos estadounidenses se han visto afectados
 

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Senadores estadounidenses presentaron este miércoles un proyecto de ley para apoyar económicamente a los servidores públicos que sufrieron lesiones cerebrales por probables ataques de microondas durante su estancia en países como Cuba y China, un fenómeno que ha trascendido mediáticamente como “síndrome de La Habana”.

La iniciativa legislativa es un esfuerzo bipartidista que contempla la autorización de apoyo financiero adicional para las personas lesionadas. Impulsada por 15 senadores, e intitulada “Ley de Ayuda a las Víctimas Estadounidenses Afligidas por Ataques Neurológicos (HAVANA, por sus siglas en inglés), la ley, en caso de ser aprobada, daría poder al director de la CIA y al secretario de Estado para proporcionar tal ayuda económica.

La ley “Havana” -clara alusión a la capital cubana, donde primero se registraron los síntomas constitutivos del síndrome en decenas de diplomáticos estadounidenses y canadienses- permitiría a la CIA y al Departamento de Estado “crear regulaciones que detallen criterios justos y equitativos para el pago”.

Así lo explica un comunicado de prensa lanzado por los senadores que impulsan la iniciativa, en el que además se detalla que la legislación requeriría que ambas entidades gubernamentales “informen al Congreso sobre cómo se está utilizando esta autoridad y si se requieren acciones legislativas o administrativas adicionales”.

Redactada en coautoría por los senadores republicanos Susan Collins y Marco Rubio, y los demócratas Mark Warner y Jeanne Shaheen, el proyecto de la ley “Havana” tiene el apoyo además de los republicanos John Cornyn, Richard Burr, Tom Cotton, Roy Blunt, James Risch y Ben Sasse.

También de los demócratas Michael Bennet, Kirsten Gillibrand, Martin Heinrich y Dianne Feinstein, así como del senador independiente Angus King.

Un síndrome controvertido

Por la expresión “síndrome de La Habana” son referidos un conjunto de síntomas neurológicos y otros síntomas médicos que fueron reportados por el personal de las embajadas de Estados Unidos y Canadá en Cuba desde finales de 2016, y también por al menos una docena de diplomáticos estadounidenses en el Consulado de EEUU en Guangzhou.

Según reportes de prensa, ha habido más de 130 casos en total entre el personal estadounidense, incluso en suelo patrio.

Las dolencias han incluido mareos, problemas visuales, vértigo y dificultades cognitivas, y muchos miembros del personal afectado continúan presentando problemas de salud años después.

Sobre la iniciativa de ley, Marco Rubio, de origen cubano y senador por la Florida, dijo estar orgulloso de presentar una legislación que busca “ayudar adecuadamente al personal estadounidense que ha soportado estos ataques mientras sirven a nuestra nación”.

“No hay duda de que las víctimas del síndrome de La Habana, que han sufrido lesiones cerebrales, deben recibir una atención e indemnización adecuadas”, agregó.

El gobierno cubano ha desestimado en repetidas ocasiones los síntomas de los diplomáticos estadounidenses y alega que todo se trata de una campaña política y mediática para dinamitar la senda de la normalización de las relaciones bilaterales.

Uno de los estudios más plausibles es el de un comité de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU (NAS, por sus siglas en inglés), que a finales de 2019 informó que la radiación de microondas “dirigidas” fue la posible causa de los ataques.