Castrismo no quiere que Biden escuche a exilio cubano de Miami

Un medio castrista expresa preocupación por los interlocutores que podría tener el presidente Biden, a la hora de conocer la realidad del régimen cubano, e implementar políticas hacia la isla
Joe Biden, presidente de Estados Unidos. Foto; Reuters
 

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El medio oficialista CubaSí publicó el 11 de marzo un comentario de su director, el vocero castrista Manuel Henríquez Lagarde, en el que se expresa preocupación por los interlocutores que podría tener el Secretario de Estado de EE.UU. Antony Blinken y demás funcionarios del presidente Biden, a la hora de conocer la realidad del régimen cubano, e implementar políticas hacia la isla.

Lagarde, conocido como editorialista y propagador de campañas de la dictadura, arremetió contra parte de la comunidad cubanoamericana del Sur de la Florida y sus representantes políticos, y hasta tilda al periódico El Nuevo Herald de “diario oficial de la mafia anticubana de Miami”. En ese medio leyó el funcionario de propaganda del Partido Comunista, que la administración Biden se comprometió a consultar con los cubanoamericanos “cualquier cosa que se vaya a hacer en relación a Cuba”.

“La nota del Herald, sin embargo, no explica a qué cubanoamericanos se refería el nuevo encargado de la política exterior norteamericana: ¿a la mayoría de cubanos que residen en ese país que desean tener una relación normal con su familia y patria de origen o al pequeño grupo —al que pertenece la propia María Elvira [Salazar]— que conforma la mafia anticubana de Miami?”, arremetió Lagarde.

El articulista deja ver su preocupación porque varios senadores y congresistas de ambos partidos “desde la llegada de Biden a la Casa Blanca, no han dejado de presionar a la nueva administración para que mantenga contra Cuba las medidas [del embargo]”.

En tal sentido, lamenta la carta enviada por los senadores Marco Rubio (R-FL), Rick Scott (R-FL) y Ted Cruz (R-TX) a los líderes, el demócrata Charles E. Schumer y el republicano Mitch McConnell, instándolos a “no debilitar la política de EE.UU. hacia Cuba” durante el mandato actual.

El vocero del régimen castrista se pregunta si Blinken y la administración Biden considerarán como “pueblo” a lo que la clase política comunista llama peyorativamente “grupúsculos que esa propia mafia de Miami financia”.

 

¿Por qué se preocupa el castrismo?

La semana anterior Antony Blinken dijo, en una audiencia del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes sobre la política exterior de la administración Biden, que cuando se trata de Cuba el objetivo es democracia y libertad para su pueblo.

Blinken contestaba así a una pregunta del representante cubanoamericano Albio Sires, demócrata por Nueva Jersey, quien quiso saber qué pasos se podrían tomar para promover los derechos humanos en Cuba, y para detener los ataques contra activistas en la isla.

“Creo que en general compartimos los mismos objetivos cuando se trata de Cuba, y eso es democracia y libertad para su pueblo. Respeto las opiniones y las experiencias de nuestros ciudadanos cubanoamericanos, porque ustedes lo han vivido”, declaró el secretario de Estado.

Blinken explicó que la administración Biden está revisando “toda la política hacia Cuba en este momento” y que “no se ha llegado a ninguna conclusión”.

“Creo que también comenzamos con el reconocimiento de que, obviamente, ninguna política en el pasado, de cualquier tipo, ha tenido pleno éxito…”, añadió el funcionario.

El representante Sires expresó, además, su preocupación por la presencia de Rusia en Venezuela, alegando que están intentando desestabilizar la región.

“Comparto esa preocupación”, contestó el secretario de Estado. “Creo que hemos visto un resurgimiento de la presencia y actividad rusa en Cuba en los últimos años. Y estamos muy atentos a eso en todos los ámbitos…”, añadió.

Por su parte, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar, republicana por la Florida, le pidió a Blinken que contestara sí o no a la pregunta de si se comprometía a seguir implementando la ley Helms-Burton hasta que el régimen de Castro se abra a la democracia.

“No estamos tomando ninguna acción unilateral sobre Cuba antes de cualquier consulta con el Congreso”, dijo el secretario de Estado. Posteriormente añadió: “Siempre implementaremos la ley”.

Asimismo, se comprometió a consultar e involucrar a los cubanoamericanos sobre cualquier asunto que tenga que ver con Cuba.

A finales de enero, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que la administración Biden revisaría la política de Estados Unidos sobre Cuba, una declaración que reiteró este martes.

Psaki explicó que la misma se va a regir por dos principios: el apoyo a la democracia y los derechos humanos, y que los estadounidenses, especialmente los cubanoamericanos, son los mejores embajadores de la libertad en Cuba.