Vocera castrista dice que Biden debería buscar acercamiento con dictadura

La periodista de medios de propaganda Cristina Escobar, sugirió que el presidente Joe Biden debería dar el primer paso en un acercamiento con el castrismo
 

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La periodista de medios de propaganda Cristina Escobar, sugirió en el principal noticiero de la Televisión Cubana que el presidente Joe Biden debería dar el primer paso en un acercamiento con el castrismo.

Como si los cubanos no necesitaran urgentemente cualquier ayuda posible, los voceros del Comité Central del Partido Comunista se han apresurado a denostar al mandatario demócrata, demostrando que poco importa quién esté en la Casa Blanca, si se trata de continuar con la narrativa victimista de la dictadura.   

Escobar, comentarista de “opinión” en los principales medios oficialistas, aseguró a propósito de la asunción del mandatario estadounidense que “Joe Biden trabajará incansablemente para hacer de Cuba lo que ellos quieren: un país donde no existe Revolución y donde se instaure un sistema político coherente con los intereses de Washington”.

Lamenta la vehemente castrista que “no faltarán los que digan que Cuba debe dar el primer paso, que desde este lado deben apresurarse cambios al estilo americano para que Biden vea y haga”.

“La verdad yo no tengo esa opinión”, dice la Escobar, como si su aparición no hubiese estado más que pactada y autorizada por los jefazos del Partido, y no formara parte de la estrategia del régimen frente a la nueva administración.

“Quieren llamar a un borrón y cuenta nueva”, continúa, “y que sea Cuba la que dé muestras de buena voluntad”.

“Será el primer día de Biden hoy, pero no es el primer día de Cuba con un presidente norteamericano innovando en como acabar más rápido con la Revolución”, se jacta el castrismo por boca de la muñeca de ventrílocuo.

 Para Escobar, si en cuatro años de la presidencia de Donald Trump -que esgrimió mano dura con la régimen-, se aplicaron muchas sanciones contra el castrismo y sus principales jerarcas, “¿entonces es Cuba quien debe dar el primer paso?”.

La periodista concluyó su perorata diciendo que sería bueno “darle buenas noticias” al espectador de la isla, “que son mucho más posibles con Biden que con Trump”, según Escobar. La buenas nuevas para el castrismo serían, no dudarlo, las de otro deshielo como el de Obama, que trató de entenderse con la dictadura sin que esta cediera en sus numerosas violaciones de derechos humanos y corrupción.

Sin embargo, expertos han señalado que “Cuba no es una prioridad en la agenda de Biden”.

“Las primeras tareas a las que se enfrenta la administración Biden serán tratar con el coronavirus, reparar la economía” y crear consenso en los estadounidenses luego de la polarización durante la presidencia de Trump y una elección muy disputada. Según lo publicado en Orlando Sentinel, por Andy Gómez (profesor) y Paul Hare (ex diplomático), la isla caribeña no entrará en el radar de Biden a menos que la dictadura “le presente mensajes a D.C. que están interesados en hacer avanzar la relación. Cuba necesita dar el primer paso o sólo tendrán que esperar en la fila”.

Pero para eso, “tendrán que cambiar sus tácticas de culpar a Estados Unidos por todo lo que está mal con Cuba”, algo que no hizo el régimen ni en los años de idilio con Barack Obama.

“Recientemente, el gobierno cubano culpó a Estados Unidos por el malestar social liderado por jóvenes intelectuales y artistas que exigían más libertades”, señalaron los expertos.

A pesar de la justificación del embargo, una de las soluciones para reparar la economía cubana es la inversión extranjera particularmente de los Estados Unidos. “Sin embargo, los riesgos siguen siendo mayores que las oportunidades para la mayoría de las empresas y empresarios estadounidenses cuando el gobierno cubano quiere controlar el 51 por ciento de todas las operaciones”, criticaron en la columna de opinión del Orlando Sentinel.

Según los expertos, lo que puede esperar de Biden la dictadura, a lo sumo, sería una reapertura de la Embajada en La Habana, reanudación de vuelos entre ambos países cuando se controle la pandemia, permisibilidad de más remesas, y continuar admitiendo que Cuba compre alimentos y medicinas de los Estados Unidos, algo que no cesó ni bajo la administración de Donald Trump, a pesar de lo que dice la propaganda castrista.