EEUU responde a “preocupación” de Bruno Rodríguez por los DDHH
Michael G. Kozak respondió este martes a un mensaje de Bruno Rodríguez Parilla sobre los Derechos Humanos de los estadounidenses. Kozak señaló la falta de moral del canciller del régimen
​​​​​​​Michael G. Kozak. /Foto: EFE

Michael G. Kozak, subsecretario interino de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU, respondió este martes al canciller cubano, Bruno Rodríguez Parilla, sobre su “preocupación” por los Derechos Humanos de los estadounidenses.

Rodríguez ha lanzado en los últimos días varios mensajes en Twitter, asegurando que en la Isla, bajo el régimen comunista que él representa, se cumplen todos los Derechos Humanos. El ministro cubano se atrevió incluso, con absoluta desfachatez, a exigir libertad de viajes para los ciudadanos estadounidenses, en un momento en que cerca de 300 cubanos no pueden viajar fuera de la Isla porque el régimen les ha impuesto un castigo migratorio para acallar sus voces disidentes.

“La falsa preocupación de Bruno Rodríguez por los Derechos Humanos parecería más genuina si no procediera de un régimen que prohíbe a quienes no están de acuerdo con él viajar fuera de Cuba, o que detiene a más de 100 presos políticos, incluyendo a José Daniel Ferrer, simplemente por su expresión”, escribió en Twitter en encargado de la política exterior de EEUU para el hemisferio occidental.  



Este martes Cuba vivió una jornada represiva particularmente intensa. La policía política del régimen plantó vigilancia y prohibió salir de sus hogares a decenas de activistas, opositores y periodistas independientes.

El periodista Agustín López Canino, que había convocado a una manifestación pacífica en Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, para protestar contra la práctica prohibir la salida del país a determinados ciudadanos, fue arrestado por agentes y estuvo incomunicado durante 24 horas.

 

 

El científico Oscar Casanellas también fue detenido para evitar que llegara al Aeropuerto, donde tenía previsto recibir a su amigo el también científico Ariel Ruiz Urquiola, que llegaba a Cuba procedente de Europa.

El exprisionero político Jorge Olivera Castillo, presidente del Club de Escritores y Artistas de Cuba, fue detenido luego de una reunión entre activistas de la sociedad civil de la Isla y la Encargada de Negocios de Estados Unidos en Cuba, Mara Tekach.

Asimismo, la policía política arrestó arbitrariamente al artista visual Luis Manuel Otero Alcántara, quien salió de su hogar a pesar de las amenazas para visitar a su hijo que cumplía años el martes.

Mientras todo esto ocurría, Bruno Rodríguez exigía libertades en nombre del pueblo estadounidense, y aseguraba que “Cuba permanecerá comprometida con el ejercicio, por parte de todas las personas y pueblos, de todos los Derechos Humanos”.