Seguridad del Estado impide visitas entre activistas cubanos

A la productora y promotora cultural independiente Aminta de Cárdenas los “segurosos” de turno en el cerco permanente a la casa de Tania Bruguera le impidieron este viernes la entrada al edificio por segunda vez en 15 días
Aminta de Cárdenas
 

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En otra muestra más del desamparo legal que impera en Cuba, así como de la ausencia de la razón y la justicia, la Seguridad del Estado del régimen impide también las visitas entre activistas cubanos y todo aquellos que determine son “personas de interés operativo” (PIO), el eufemismo que usa en su jerga para referirse a las personas que decide vigilar y reprimir.

Prueba de ello es lo que ocurrió este viernes a la productora y promotora cultural independiente Aminta de Cárdenas, a quien los “segurosos” de turno en el cerco permanente a la casa de la artista Tania Bruguera le impidieron la entrada al edificio por segunda vez en 15 días.

Del hecho dio cuenta la propia Cárdenas. Según narró, “en lo que fallecía un joven en la sala de su casa en Matanzas y su hermana esperaba el carro fúnebre; en lo que no llegaban las ambulancias para los enfermos de COVID; en lo que se discute en redes sobre el corredor de ayuda humanitaria y a una funcionaria pública le da risa; en lo que la familia de Denis Solís lo espera en casa; en lo que Katherine sufre por Hamlet y la injusticia que están viviendo; en lo que no tenemos noticias de Maykel, Esteban y los manifestantes de Obispo; en lo que Thais envía una carta de firmeza y compromiso desde la prisión; en lo que se partía la cola del pollo en algún lugar de Cuba; en lo que en la farmacia no hay medicinas para nuestras dolencias; en lo que Mia Khalifa twitteaba ‘fuck Díaz-Canel’, yo fui a casa de Tania Bruguera y el seguroso de guardia corrió para no dejarme entrar”.

“Llegué al elevador, se me paró al frente, recosté la muleta a la pared y me crucé de brazos sin mencionar palabra. Las dulces ‘Marianas’ me agarraron por los brazos, me apretaron y doblaron las muñecas para hacerme caminar, me arrastraron hasta la patrulla. Me devolvieron a casa con la garantía de que no me van a permitir llegar a verla”, describió sobre lo ocurrido.

Para de Cárdenas, más allá de la impedimenta de ver a Bruguera sin justificación alguna y de que la devolvieran a su casa en contra de su voluntad, evidencias notorias del obrar represivo y coartador de libertades del régimen, lo llamativo es que no haya mediado justificación alguna, ni siquiera acudiendo a la retórica habitual y unilateral del castrismo.

Ni siquiera un invento, una mentira. Nada. Solo me dicen que no puedo ir a casa de Tania, pero no me han dicho por qué”, detalló para resaltar el desamparo legal bajo el que se vive en Cuba.

“Me quedé esta vez callada, en silencio. Las Marianas me cargaron en peso y me metieron en la patrulla. No mencioné palabra alguna porque es desgastante el diálogo con ellos, no tiene sentido de ningún tipo”, aseveró de Cárdenas.

Asimismo, dijo que le advirtieron que es la segunda vez que intenta llegar a Tania Burguera y que no la van a dejar una tercera. “Que esté tranquila en mi casa, que para ellos es muy fácil ponerme una patrulla”.

La primera vez que le impidieron llegar a la residencia de la reconocida artista disidente y también sede del Instituto de Artivismo “Hannah Arendt” fue el 28 de junio, cuando fue de manera idéntica interceptada por fuerzas de la policía, introducida en un auto patrulla y trasladada de vuelta a su hogar.