Unión Europea debería asegurarse de que Otero no muera

No hay certeza de que el gobierno cubano respete la integridad física de LMOA, por tanto, la mejor garantía es que observadores externos den fe de su estado de salud.
Otero-Castrismo
 

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La Unión Europea (UE) debería asegurarse de que el gobierno cubano respete la vida de Luis Manuel Otero Alcántara, declaró este 5 de mayo el director para América Latina de Civil Rights Defenders, Erik Jennische.

“En el 2011, la dama de blanco Laura Pollán murió mientras estaba ingresada en un hospital cubano, y un año después los activistas por la democracia Oswaldo Payá y Harold Cepero”, recordó Jennische.

Acompañó su advertencia con un pedido de Civil Rights Defenders en el cual pide a la delegación local de la UE que se interese por la vida del artista, recluido en un hospital habanero desde el pasado 2 de mayo.

En efecto, Otero Alcántara se encuentra en el Calixto García, donde supuestamente se recupera de los estragos causados por la huelga de hambre y sed que protagonizó para exigir respeto a su arte y el fin del cerco policial a su casa y sede del Movimiento San Isidro.

Durante el mediodía del domingo 2 de mayo, la prensa oficial divulgó imágenes de su ingreso –que no han sido revisadas por peritos independientes– y supuestos resultados de análisis médicos practicados al paciente, en franca violación a los principios éticos médicos.

Ayer, también circuló en redes sociales otro video, en el cual Otero Alcántara conversaba con el médico que supuestamente lo atienda en el hospital Calixto García.

La huelga de hambre y sed del artista fue el detonante de protestas en varias ciudades de Occidente. EE. UU., la Unión Europea, y organizaciones defensoras de derechos humanos exigieron a La Habana que cesara el hostigamiento contra Otero Alcántara y atendiera sus reclamos.

No se sabe exactamente cuál es el estado de salud del artista luego de ser internado, aunque el video de ayer muestra a un Luis Manuel visiblemente recuperado y en mejor estado de salud.

Organizaciones opositoras y medios independientes permanecen a la expectativa, pues no sería la primera vez que un huelguista cubano muere mientras permanecía en instituciones de salud cubanas.

Orlando Zapata, el disidente cubano que murió tras 86 días en huelga de hambre en 2010, también recibió un tratamiento intravenoso similar en el hospital de Camagüey.