Régimen cubano eliminaría la libreta de racionamiento tras unificación monetaria

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó este jueves 8 de octubre del 2020 la próxima desaparición de la libreta de abastecimiento después de que se produzca la esperada unificación monetaria y cambiaria
Libreta de abastecimiento en Cuba
 

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El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó este jueves 8 de octubre del 2020 la próxima desaparición de la libreta de abastecimiento -con la que los cubanos adquieren unos pocos productos básicos a precios subvencionados- después de que se produzca la esperada unificación monetaria y cambiaria en el país.

En una criticada comparecencia televisiva especial, en el programa gubernamental Mesa Redonda, Díaz-Canel explicó que esta cartilla de racionamiento con casi seis décadas de historia se mantendrá vigente solo en una primera etapa tras la unificación monetaria, cuya fecha no concretó, pero se presume inminente e instó a los ciudadanos a permanecer atentos a los próximos anuncios de la dictadura.

La largamente pospuesta unificación monetaria consistirá en la desaparición del peso convertible o CUC, creado en 1994 y paritario con el dólar al interior de la isla, lo que dejará al peso cubano (CUP), equivalente ahora mismo a 4 céntimos de dólar, como la única moneda local.

Esto sucede en un momento de fuerte crisis económica que ha llevado al régimen de Cuba a aplicar una “dolarización parcial” de su economía -término que por primera vez reconoció este jueves el propio Díaz-Canel- con polémicas medidas en los últimos meses como la apertura de supermercados y comercios en los que no se aceptan las monedas locales y solo se puede pagar en divisas con tarjeta, creando una discriminación contra la mayoría de cubano que no dispone de esos recursos.

El presidente designado por el general Raúl Castro, también adelantó que el proceso de unificación monetaria y cambiaria estará acompañado de medidas económicas como la reforma de los salarios y las pensiones, que subirán para ajustarse a la previsible inflación, o la eliminación de lo que el Gobierno considere “subsidios innecesarios”, una categoría en la que podrían incluir la mencionada libreta. También dirigió un mensaje para intentar dar tranquilidad a los cubanos y extranjeros con cuentas bancarias en el país, al asegurar que se respetarán sus ahorros tanto en las cuentas en moneda local como en divisas.

El gobierno que padece un déficit crónico en la balanza de pagos, se encuentra inmerso en una grave crisis económica agudizada por la pandemia de la COVID-19 -que ha neutralizado el turismo- y por el endurecimiento de las sanciones comerciales y financieras de Estados Unidos en los últimos dos años.

La consecuencia más visible de la crisis, es el desabastecimiento de productos alimenticios, de aseo y medicamentos, que han desaparecido de las estanterías de los comercios estatales en moneda local y en muchos casos ni siquiera se encuentran en los comercios de pago en divisas.

En esta situación, la dictadura ha adoptado la estrategia a corto plazo de recaudar divisas por todos los medios, y a medio y largo plazo trata de acelerar reformas económicas que llevaban años pendientes, sobre todo por falta de voluntad política del núcleo duro del régimen castrista, entre ellas la unificación monetaria o la eliminación de subvenciones de carácter universal como la libreta de abastecimiento.

Creada en 1962 y establecida de forma oficial un año después, la libreta aporta a todos los cubanos -independientemente de sus ingresos- un lote periódico de productos de primera necesidad, aunque de mala calidad, si bien estos no son suficientes para garantizar la alimentación y el aseo, por lo que los ciudadanos deben recurrir a otras vías para cubrir del todo sus necesidades.

 

(Con información de EFE)