La “libreta de abastecimiento” no muere, se transforma: en Matanzas reparten miseria en versión 2.0
La libreta de abastecimiento en Cuba continuará mutando en otras especies. En la provincia de Matanzas se anuncia una “libreta 2.0” que instauran en las tiendas estatales de CIMEX y TRD, una aplicación que regulará la venta de productos por núcleo familiar y Consejo Popular de residencia
Un anciano sostiene una libreta de abastecimiento en Cuba. Foto: Tomada de guff.com
 

Reproduce este artículo

La libreta de abastecimiento no desaparece, se transforma. Decían que moría pronto pero ahí está, con renovado protagonismo en meses de pandemia que cogieron al régimen cubano “fuera de base” y sin tiempo suficiente para improvisar y redistribuir “eficientemente” la miseria, como viene haciendo desde hace décadas.

La libreta de abastecimiento en Cuba, continuará mutando en otras especies como las aplicaciones informáticas. De esta manera también se ha visto en la provincia de Matanzas, donde se anuncia algo parecido a una “libreta 2.0”, para que no se diga que bajo la inspiración de Díaz-Canel el Gris no se “piensa como país” ni se aprovecha la cacareada “informatización de la sociedad”.

Y así será por siempre, porque lo que no cambia en el castrismo –además de la falta de libertades básicas– es la persistente escasez de cualquier cosa que uno se imagine o necesite.

Medios oficialistas de Matanzas anuncian que “es oficial la próxima instauración en las tiendas de [las cadenas estatales] CIMEX y TRD” de una aplicación informática que regulará la venta de productos de alta demanda por núcleo familiar y Consejo Popular de residencia.

Ya estudian en “seminarios de capacitación” el personal de la Empresa de Comercio, la Oficina de Control para la Distribución de los Abastecimientos (Oficoda) y otras instituciones implicadas, para que al usuario no le pasen gato por liebre, o tripa por carne, y aleguen que no saben trabajar con la libreta 2.0.

Para tan adelantado logro socialista (la distribución de la miseria entrando en la era informática) se encuentran dando las clases Yirenia Zulueta, funcionaria del régimen en el área de “coordinación de alimentos”, y José A. Fonseca, jefe del Departamento Informático del Gobierno, quienes “ofrecen una detallada explicación de este proyecto, cuyo fin es beneficiar en un sentido de equidad a la familia matancera”, según la emisora local Radio 26.

Según la funcionaria estatal, utilizar esta aplicación es “una orientación del Consejo de Gobierno para contribuir a organizar de forma más equitativa la comercialización de productos de elevada demanda, cuya evolución no ha tenido hasta el presente resultados, por lo cual se decidió adoptar un sistema informático que propicie a cada núcleo adquirir en tiendas ubicadas en su Consejo Popular, alimentos y útiles del hogar que se expenden en esos mercados como pollo, salchicha, picadillo y aceite, así como detergente, jabón de tocador, de lavar y pasta de dientes”.

O sea: el pueblo pide más suministros y que termine la corrupción, y el régimen le da una aplicación informática, como si los bits se comieran.

José A. Fonseca explicó que se utilizará un código Qr y un Pin en una tarjeta creada por el Departamento Informático del Gobierno, que seguirá el registro de la Oficoda y se entregará en las bodegas donde están censadas las familias.

A los no censados, se les expedirá similar tarjeta codificada directamente en la Oficoda.

Mediante este sistema solo se podrá comprar una vez un producto determinado en el plazo establecido por el gobierno, que ya no permite ni que las familias establezcan sus prioridades y necesidades. También aumenta la intromisión y vigilancia en la vida privada de los ciudadanos, pues cada compra mínima o pueril quedará computada “en la instancia de control informatizada”.

Los funcionarios y sus medios voceros “vaticinan” que con la libreta de abastecimiento 2.0 “disminuirán las colas y las aglomeraciones, pues el que ya cogió un producto no lo puede volver a adquirir en el período” estipulado arbitrariamente por el régimen.