“Los niños asisten a la escuela sin desayunar”: cubano desmiente a funcionario sobre venta de yogurt

Padre denuncia que en Cuba “los niños asisten a la escuela sin desayunar” y desmiente a Juan Carlos Domínguez Márquez, presidente del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria
Niños en escuela primaria de Cuba. Foto: Facebook/ Dirección de Educación de Morón
 

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Un padre denuncia que en Cuba “los niños asisten a la escuela sin desayunar” y desmiente a Juan Carlos Domínguez Márquez, presidente del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria, quien aseguró a la prensa que no ha faltado el yogurt para los menores, vendido a través de la libreta de racionamiento.

El funcionario declaró el 11 de febrero al diario oficial Granma que el yogurt de soya para el desayuno de los niños de siete a 13 años de edad, “no ha tenido dificultades en su entrega hasta la fecha a los consumidores y, en los casos donde se han presentado problemas con el envase, se ha repartido a granel, siguiendo todas las medidas sanitarias correspondientes”.

En cambio, el ciudadano José Ramón Ruiz Morera, residente en el municipio Boyeros (La Habana), en una carta enviada al periódico estatal Juventud Rebelde rechazó lo dicho por el empresario oficialista.

“El yogurt de soya no siempre entra los días señalados; cuando eso ocurre los niños asisten a la escuela sin desayunar”, afirmó Ruiz Morera en su mensaje, un fragmento del cual fue reproducido en la sección "Acuse de recibo" del periódico. Añadió que la empresa estatal “al final del mes, en un maratón, entregan todo el yogurt hasta completar las cantidades correspondientes. Pero eso no cumple ningún objetivo, pues los niños ya dejaron de desayunar”.

Sobre la supuesta entrega del yogurt a granel, Ruiz Morera afirma que “se vende de forma liberada sin priorizar a los niños; y hay personas que lo adquieren para la crianza de perros y cerdos. Y nuevamente los niños asisten a la escuela sin desayunar”.

El ciudadano asegura que “los vecinos hemos llamado al puesto de mando del Poder Popular y no se ha resuelto la situación”.

La leche, el yogurt y otros alimentos para los niños son preocupaciones constantes en las familias cubanas, que sufren una profunda escasez en el contexto de la crisis pandémica y la concentración de productos en las tiendas MLC, establecimientos estatales que solo operan con tarjetas magnéticas con divisas extranjeras.

El 18 de enero último, el usuario Oscar González denunció en redes sociales la venta de leche de producción nacional en el mercado MLC ubicado en el cruce de las calles Camagüey y Boyeros, en La Habana.

Se trata de la marca Matilda, que se elabora en el municipio habanero Cotorro. “Yo mismo tomé la foto. A la cara asere... ¡Y cubana! ¡Díganme que no es cierto! En MLC, ¡Por Dios!”, dijo el cubano al publicar una imagen del estante del mercado con las bolsas de leche en polvo.

Una bolsa de leche en polvo puede costar hasta 1000 pesos, y 80 una de libra de malanga, denunció la semana pasada Ángel Marcelo Rodríguez Pita, miembro de la plataforma Cuba Humanista, en delcaraciones a Radio Martí.

El alza de precios, la escasez, la inflación, el costo de la vida en el país, está presionando aún más a la población cubana. “Encontramos que (…) una bolsa de panes, que lo que trae cuando más son de 7 a 10 panes, puede costar entre 40 y 50 pesos. No hay en el mercado esos productos, entonces es muy difícil para las personas poder acceder a ellos”, agregó el entrevistado.

Las autoridades cubanas reconocieron el pasado mes de octubre que la Tarea Ordenamiento ha provocado una inflación del 70 % en los precios minoristas en los comercios y del 6900 % en el mercado informal.

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