Raúl Soublett: dejen de usar esos métodos de chantaje

“No somos delincuentes, ni terroristas, ni asesinos. Somos personas, cubanos que luchan por vivir en paz, por tener un país mejor”, declaró el joven activista a los represores que lo interrogaron la víspera utilizando métodos de tortura psicológica.
Soublett-Activista
 

Reproduce este artículo

El activista Raúl Soublett contó este 26 de febrero su versión del interrogatorio al que fue sometido la víspera y exigió al régimen cubano que deje de utilizar la represión para tratar con miembros pacíficos de la sociedad civil.

“Paren de seguir usando esos métodos de intimidación y chantajes. Cada una de esas acciones dejan huellas imborrables, provocan severos daños y recuerden que no hay castigo sin consecuencias”, denunció Soublett en redes sociales.

“No somos delincuentes, ni terroristas, ni asesinos. Somos personas, cubanos que luchan por vivir en paz, por tener un país mejor”, agregó.

El joven activista, quien se auto agredió la víspera luego del interrogatorio, contó que sintió mucho miedo, incluso que aún lo siente, pero seguirá adelante con su labor como ciudadano y cubano.

“Seguiré siendo ese Raúl que muchas de las personas que estén leyendo este post conoce, pero un Raúl más fortalecido”, declaró en redes sociales.  

Ayer 25 de febrero Soublett fue citado por teléfono para una entrevista en el cine Acapulco sobre las 9 de la mañana. La violencia del encuentro no estuvo dada por agresiones físicas de los agentes del régimen, sino por chantajes y amenazas verbales, que desequilibraron al joven activista.

En medio del “horroroso interrogatorio” —así lo describió a ADN Cuba su pareja y también activista Héctor Luis Valdés Cocho—, Soublett pidió que lo sacaran de la casa de protocolo a donde lo habían llevado y, ya sin control sobre sí, se auto agredió con una copa.

Lo chantajearon con amenazar a su pareja, con prohibirle viajar, con agredir a su familia y hacerle la vida imposible en la universidad. También dijeron que “probarían” su “complicidad” con la NED y lo sacaría por el Noticiero de la Televisión, agregó Valdés Cocho.

Vale recalcar que la Seguridad del Estado no agredió a Soublett, sino que fue él mismo, sometido a gravísima presión.

Soublett López es director de la Alianza Afro-Cubana y también un destacado activista LGBTI+. El joven fue reconocido entre los 10 jóvenes cubanos que más impactaron el 2019 por el sitio web Cuballama, precisamente por su labor contra las discriminaciones que persisten en la Isla.

Según Laritza Diversent, especialista en temas jurídicos y directora de Cubalex, ocurrieron varias violaciones de la legislación cubana antes y durante el interrogatorio. En primer lugar, los agentes de seguridad no pueden citar a ninguna persona.

“Ellos son servidores de la autoridad pública, no son la autoridad en sí, y son las autoridades competentes quienes deben hacer estas citaciones, y nunca por teléfono, como hicieron con Raúl”, declaró a ADN Cuba.

Soublett fue coaccionado antes y durante la entrevista, lo cual constituye un delito en el Código Penal cubano. Además, se lo amenazó con violar su vida privada.

El interrogatorio en sí mismo constituye una forma de tortura, en este caso, psicológica, claramente tipificada por la Convención contra la Tortura, que firmó el Estado cubano.

Esa convención internacional asegura que todo acto que provoque dolor o sufrimiento físico o mental sobre una persona se tipifica como tortura.

Si bien la Constitución cubana de 2019 reconoce la tortura como un delito, no aparece así en el Código Penal, aunque el Estado cubano es firmante de la Convención.

Sin embargo, difícilmente podría llevarse a cabo una denuncia contra los militares que torturaron a Soublett. Usualmente los agentes no se identifican, presentan carnets falsos y no están uniformados, por lo que no habría cómo encauzar al Estado por este acto.

En todo caso, la violación flagrante de las leyes cubanas y los derechos humanos de acciones como esta queda registrada y denunciada gracias a la labor de la sociedad civil y los medios independientes.