¿Putin al rescate? Dudosa vacuna rusa contra el coronavirus podría ser producida en Cuba
Putin se jactó de que su país habría logrado ser el primero en registrar una vacuna contra el nuevo coronavirus. Aunque el anuncio fue recibido con cautela por la OMS, y ha recibido críticas de científicos, la prensa partidista cubana anunció que la supuesta vacuna podría elaborarse en la isla
Meme que muestra a Putin sobre un oso, portando una gran jeringa de vacuna. Fuente: Facebook
 

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El autócrata de Rusia, Vladímir Putin, se jactó este martes de que su país habría logrado ser el primero del mundo en registrar una vacuna contra el nuevo coronavirus. Aunque el anuncio fue recibido con cautela por la Organización Mundial de la Salud (OMS), desde donde advirtieron que debía someterse a revisión el fármaco según los estándares internacionales, en la prensa partidista cubana se anunció que la supuesta vacuna podría elaborarse en la isla, cuyo régimen es aliado y admirador de Moscú.

La oficialista Agencia Cubana de Noticias informó que “Rusia podría coordinar la producción en Cuba de su vacuna contra el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, para noviembre próximo, consideró hoy el jefe del Fondo Ruso de Inversiones Directas (RFPI), Kirill Dmitriev”.

Una nota de Prensa Latina (PL), otra agencia estatal, aseguró que Dmitriev reconoció la “gran capacidad de Cuba para producir medicamentos, y en específico vacunas, con un personal altamente calificado”.

“Podríamos coordinar con el Gobierno de la isla para iniciar la producción de la vacuna, incluso en noviembre venidero”, declaró el funcionario ruso, según PL.

Sobre la vacuna rusa, Dmitriev afirmó que ya se la aplicó él mismo, y solo sintió una fiebre de 38 grados el primer día que se puede aliviar con paracetamol, pero sin más ninguna complicación ni efecto secundario. “La vacuna también se le inyectó a mi padre de 74 años y a mi madre”, dijo y añadió que Rusia estaría abierta para compartir con otros países el medicamento.

El martes, el jefe del Kremlin dijo en una reunión con el Gabinete de Ministros que “esta mañana se ha registrado, por primera vez en el mundo, una vacuna contra el nuevo coronavirus”.

Según el mandatario, la vacuna rusa es “eficaz”, ha superado todas las pruebas necesarias y permite lograr una “inmunidad estable” ante la COVID-19. El jefe del Kremlin agregó que una de sus hijas ya se ha vacunado con el preparado ruso y ahora se siente “bien”.

“Espero que en breve podamos comenzar a producir en masa este remedio”, señaló el presidente ruso durante la reunión. Al mismo tiempo, agregó que la vacunación será voluntaria, para que “lo hagan los que así lo desean”.

Sin embargo, el microbiólogo cubano Amílcar Pérez Riverol, con una maestría en virus respiratorios, advirtió sobre lo poco confiable que es hasta el momento la supuesta vacuna rusa contra la COVID-19.

“Tengo problemas con cualquier vacuna (…) de la que no he podido encontrar datos publicados, de la que no se si fue evaluada bajo el golden standard de un diseño randomised, placebo-controlled, single or double blinded. Tengo problemas con cualquier vacuna registrada para uso generalizado sin que haya pasado por Fase III de estudios clínicos y que incluso en el listado oficial de la OMS aparece como un candidato en Fase I de evaluación”, publicó en Facebook, a propósito del entusiasmo desmedido que provocó el anuncio de Putin sobre la vacuna, y la posibilidad de su aplicación en Cuba.

El científico añadió: “Tengo un problema y grande con cualquier medicamento, pero particularmente una vacuna, que potencialmente será suministrada a millones de personas sin haber visto los datos, la evidencia clínica y experimental que demuestre que es segura y eficaz. Y los tendré hasta que, en lugar de declaraciones, anuncios y titulares, vea los datos.

“A los efectos de la evaluación de una vacuna, la hija de Putin, supuestamente voluntaria, no pasa de eso, un voluntario. Y se necesitan miles en un estudio de Fase III controlado para probar la seguridad y eficacia de cualquier candidato. No tengo problemas con una vacuna rusa, tengo problemas con cualquier vacuna registrada en estas condiciones”.


La OMS también recibió con cautela la noticia del supuesto logro de Rusia, señalando que ésta, como el resto de naciones, deberá seguir los trámites de precalificación y revisión que exige el organismo internacional.

“Acelerar los progresos no debe significar poner en compromiso la seguridad”, señaló en rueda de prensa el portavoz de la OMS Tarik Jasarevic, quien añadió que la organización está en contacto con las autoridades rusas y de otros países para analizar los progresos de las distintas investigaciones de vacunas.

Subrayó que la organización se siente animada “por la rapidez en que se están desarrollando las vacunas” y espera que algunas de ellas “se muestren seguras y eficientes”. La supuesta vacuna rusa, no figuraba entre las seis que según señaló la OMS la semana pasada estaban más avanzadas.

El organismo con sede en Ginebra citó entre esas seis a tres candidatas a vacunas desarrolladas por laboratorios estadounidenses (de las farmacéuticas Pfizer y Moderna), chinos y la británica desarrollada por AstraZeneca en colaboración con la Universidad de Oxford.