“Rey del Queso” fue sancionado justamente, asegura prensa oficialista

El Artemiseño "explica" un artículo suyo anterior y asegura que el agricultor cometió actos ilícitos que sólo fueron sancionados administrativamente por su buen historial y cooperación
Raúl Abreu Gómez en su finca. Foto: Humberto Lister/El Artemiseño
 

Reproduce este artículo

El diario local El Artemiseño, órgano oficial del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba en la provincia Artemisa, aseguró este sábado que Raúl Abreu Gómez, conocido como el “rey del Queso”, incurrió en conductas que constituían delito y motivaron el proceso investigativo y la sanción que enfrentó en 2020.

En un comentario sobre su artículo del 2 de septiembre “El sueño de Raúl va a renacer”, que dio a entender que el agricultor fue acusado por error y, por tanto, víctima de injusticias, el medio recalcó que no detalló los ilícitos porque no lo consideró necesario, ya que el objetivo del texto era “reconocer los aportes y las oportunidades de los profesionales cubanos, sobre todo desde la combinación ciencia-agricultura, en un contexto económico que les favorece”.

“Dicha omisión, dictada por el interés de apuntalar el propósito esencial del texto y los fines económicos renovados del país, provocó interpretaciones erradas acerca de la actuación de instituciones del orden interior y la legalidad del país que actuaron en estricto apego al cumplimiento de la ley”, explicó El Artemiseño.

Según añadió, esas interpretaciones fueron “manipuladas tendenciosamente por medios y voceros privados al servicio del desmontaje del orden institucional cubano, que presentaron el hecho como una completa injusticia”, cuando “en realidad” el caso de Abreu “demuestra la mesura, el equilibrio y sentido estricto de la justicia con las que actuaron las autoridades involucradas, incluyendo las judiciales”.

Por su buen historial y su colaboración en la investigación, el agricultor fue sólo sancionado administrativamente. 

El artículo anterior de El Artemiseño afirmó que "equívocos lamentables llevaron a que las autoridades policiales del municipio se presentaran en la finca Santa Ana (propiedad de Abreu) para efectuar un registro domiciliario".

Estos hechos del 10 de julio de 2020 fueron expuestos en la televisión oficialista, como parte del "enfrentamiento de delitos a cargo del Ministerio del Interior (Minint)".

Las autoridades decomisaron artículos, equipos y medios de trabajo, así como quesos elaborados por Abreu y sus hijos Gerardo y Luis Daniel, y con una posible comparecencia ante los tribunales, acusados de actividad económica ilícita.

En su aclaración de este sábado, el medio local enfatiza que Abreu, ingeniero químico y máster en Ciencias en Ingeniería en Procesos Biotecnológicos, “fue asegurado por la medida cautelar de fianza en efectivo”.

“Pagó todas las deudas y resarció los daños que generó con su conducta indebida, por lo cual se le devolvieron todos aquellos bienes de procedencia lícita”.

“Con esta decisión el sistema de justicia fundado por la Revolución en Cuba, apoyado en la voluntad mayoritaria del pueblo de continuar avanzando hacia un Estado Socialista de Derecho, demuestra también su vocación humanista, de rescate y reinserción social de las personas involucradas en acciones ilegales”, sostuvo.

Por todo ello, a juicio de El Artemiseño, es que Abreu “regresa legalmente a sus sueños de producir quesos, a honrar y profundizar la honrosa tradición de su familia, en un país que no lo condenará de por vida por errores cometidos y que le abre, como a todos los ciudadanos, la oportunidad de participar del proceso de transformación del modelo económico socialista y avanzar hacia ese país próspero que deseamos todos los cubanos”.

La referencia a “equívocos lamentables” en el artículo anterior no fue el único elemento que apuntó a injusticias en el caso de Abreu. También se mencionó que “una vez que la verdad fue abriéndose paso”, el agricultor decidió retomar su oficio y superar las opiniones que se vertieron en su contra en el ámbito popular, fomentadas por los escarnios televisivos del régimen, en franca violación al debido proceso.

De igual forma, se afirmó que aún no le devolvían todos sus medios de trabajo, un año después del decomiso por error.