Movimiento 27N asegura luchar por "la justicia y la libertad artística y de expresión"

Los artistas e intelectuales del 27N criticaron las "campañas de difamación" organizadas por el régimen contra ellos y aclararon que su intención es luchar por "la justicia y la libertad artística y de expresión"
Artistas del 27N. Hypermedia Magazine
 

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El movimiento informal 27N, representación de los artistas e intelectuales que se reunieron frente al Ministerio de Cultura el pasado 27 de noviembre, denunció las tergiversaciones de la prensa oficialista sobre la protesta y las mentiras difundidas sobre sus verdaderas intenciones.

En un comunicado que publicaron este 4 de diciembre, los artistas e intelectuales recordaron que “el ministro de cultura Alpidio Alonso Grau se comprometió a reunirse con los presentes en aquella sala después del miércoles 2 de diciembre”.

Pero, a pesar de esos acuerdos, “desde la propia mañana del sábado 28 de noviembre del 2020 hemos sido víctimas de una campaña de difamación que no solo comprende a los miembros del Movimiento San Isidro, sino que pone en tela de juicio las intenciones de quienes hemos apoyado solidariamente a dicho Movimiento y nos hemos pronunciado en contra de la violencia política, a favor de la vida, la justicia y la libertad artística y de expresión”.

“Varios de los jóvenes presentes en la reunión del 27N (…), se encuentran bajo estricta vigilancia y asedio e incluso algunos hemos sido detenidos. Creemos que estos hechos ponen en riesgo el progreso de las conversaciones que deberían ocurrir en un clima de respeto y paz”, agrega el texto.

Una nota del Ministerio de Cultura reafirmó este 4 de diciembre que el régimen cubano nunca ha deseado dialogar con nadie, a excepción de sus seguidores más fieles, y deslegitima y ofende a quien alce su voz por encima de la suya.

Bajo el título “Rompen el diálogo quienes pidieron diálogo”, el castrismo puso sus condiciones draconianas para “dialogar” con artistas e intelectuales, prácticamente una camisa de fuerza, porque niega todo contacto futuro con disidentes abiertos, el Movimiento San Isidro y la prensa independiente.

“Al pretender incluir entre los participantes a personas que se han autoexcluido hace mucho tiempo por sus agresiones a los símbolos patrios, delitos comunes y ataques frontales a la dirección de la Revolución Cubana, bajo el disfraz del arte, los que instrumentaron esta maniobra acaban de romper toda posibilidad de diálogo”, asegura.

Las manifestaciones por el Movimiento San Isidro comenzaron la semana antes pasada, como medio para exigir la liberación del músico contestatario Denis Solís, injustamente encarcelado y sometido a un juicio sumario, sin garantías legales. Como respuesta, varios integrantes de la organización comenzaron una huelga de hambre.

Fuerzas del régimen irrumpieron violentamente el jueves pasado en la sede del MSI con el propósito de poner fin a la manifestación y arrestaron a los opositores. Horas después ese mismo día fueron puestos en libertad, pero se les impidió regresar a la sede de Damas 955, en La Habana Vieja.

El desalojo provocó una protesta de varios artistas e intelectuales ante el Ministerio de Cultura a favor de más libertades y respeto a los movimientos opositores, tildada por algunos como demasiado conciliadora con el régimen y celebrada por otros por su contenido contestatario.

La protesta de San Isidro y el plantón ante el Mincult ha provocado revuelo en la comunidad cubana y la arena internacional. También reacciones del régimen, que organizó un acto paralelo con sus simpatizantes. El diálogo prometido, como se ve en las últimas declaraciones del Mincult, al parecer nunca ocurrirá.