Libra de carne de cerdo registra nuevo récord en Cuba: 140 pesos

El precio de la carne de cerdo escaló esta semana a una nueva cifra récord: 140 pesos por libra. La marca se registró en Cienfuegos, aunque en las calles de otras provincias los precios no distan mucho de ese valor, pese al tope de precios del régimen
Libra de carne de cerdo marca nuevo récord
 

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Con ordenamiento o sin él, la carne de cerdo ha sido desde el pasado año el reflejo más fiel de la escasez de alimentos y los elevados precios que están teniendo que sortear los cubanos a diario para malvivir en medio de la contingencia sanitaria por la pandemia de coronavirus.

A lo largo de 2020, la libra del preciado cárnico fue incrementando su precio a medida que la oferta disminuía por los incumplimientos productivos de entidades estatales y las dificultades afrontadas por el sector privado para la obtención de pienso.

Llegó a costar más de 80 pesos y ello, en conjunción con la ausencia del producto en las tarimas del país, hizo que muchos no pudiesen celebrar la Navidad o recibir el año nuevo con el plato fuerte tradicional, o al menos no con la abundancia cárnica deseada.

El año actual, marcado por el proceso de unificación monetaria y cambiaria iniciado por el régimen, y una inflación asociada al mismo y a la escasez crónica del sistema económico cubano, apunta a seguir un curso similar.

Según el medio independiente 14yMedio, que monitorea los precios de alimentos y bienes de primera necesidad en los mercados del país, para llevar el pulso de la inflación en tiempo real de la manera más acertada posible, el precio de la carne de cerdo escaló esta semana a una nueva cifra récord: 140 pesos por libra.

Tal marca, poco menos de seis dólares al cambio oficial, fue registrada en la provincia de Cienfuegos, aunque es probable que en las calles de otras provincias los precios no disten mucho de ese valor, pese a los intentos del régimen para forzar a productores y comerciantes privados a vender a precios topados.

Teniendo que desembolsar tal monto por una libra de carne, o uno inferior, pero igualmente elevado respecto al costo promedio del alimento en el mundo, difícilmente los cubanos verán “ordenada” su vida económica con el ordenamiento del gobierno.

Dichos precios no sólo esfumarán el reciente incremento salarial y de las pensiones, sino que amenazan con hundir aún más a las familias cubanas en la disyuntiva de siempre: comida, una salida ocasional, arreglar un desperfecto en el domicilio, la prenda que se precisa o el regalo de alguien, mas nunca todo o varias cosas.

Cuando no es el cerdo, son los frijoles, el papel higiénico, detergente, cerveza o tomate. En la Cuba supuestamente socialista y encarnadora de un proyecto socioeconómico “justo y superior” siempre escasea algo o de todo, y el dinero que devengan legalmente la mayoría de sus ciudadanos, con ordenamiento o sin él, jamás alcanza para comer, vestir y vivir a estándares dignos o coherentes con lo que cada cual aporta.