“No es un secreto que la fauna del país está diezmada”: entrevista al activista Dennis Valdés

Dennis Valdés Pilar es un joven cubano que dedica sus esfuerzos a varias causas. Su vida ha estado al servicio del cuidado animal, ambiental, también inmerso en la disputa por los derechos de personas LGTBIQ+
Activista cubano Dennis Valdés Pilar. Foto: Facebook personal
 

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Dennis Valdés Pilar es un joven cubano que dedica sus esfuerzos a varias causas. Su vida ha estado al servicio del cuidado animal, ambiental, también inmerso en la disputa por los derechos de personas LGTBIQ+. Ser activista en Cuba no solo supone una energía tremenda para lograr la reeducación de las personas, con el fin de una sociedad ecuménica, sino que te convierte en un luchador independiente, y casi siempre con los obstáculos que pone el gobierno cubano.

De sus treinta años, Dennis lleva diez como activista. Con la aparición del internet en los móviles cubanos, no solo ha podido hacer públicas sus causas, sino también se ha enterado de muchísimas otras y se integró a grandes comunidades de personas con el mismo fin.

En esta entrevista para ADN Cuba, el joven nacido en Sancti Spíritus nos cuenta sobre todo lo acontecido desde la reunión con el Ministerio de la Agricultura (Minagri), el 19 de febrero último. También sus denuncias recientes de grupos de cazadores que van en aumento en Cuba, y patentados por el mismo ministerio.

– ¿Fue importante el plantón frente al Ministerio de la Agricultura para el futuro desarrollo del bienestar animal? ¿Cómo se manejó el asunto desde el ministerio?

Fue importante, sí, y lo seguirá siendo. Es una deuda que tenemos con todos nuestros animales. Tendremos que velar por el estado de cada uno ellos, aún con la ley aprobada. Habrá personas que continuarán con las peleas ilegales de perros y gallos. Continuará la caza furtiva e ilegal, el robo de mascotas, violaciones (zoofilia), maltrato, etc.

La protesta pacífica y la reunión con el Minagri era necesaria. De hecho, siempre habrá nuevos y viejos temas que discutir con ellos, de interés social. Todo el mundo allí compartió su opinión. Nos prometieron que el Decreto-Ley de Bienestar Animal se aprobaría antes de finalizar febrero. “Así se hizo”, dicen, pero aún no hemos visto nada. Estamos esperando por su publicación en la Gaceta Oficial.

– ¿Este incumplimiento del ministerio a las solicitudes de los activistas, crees que responda a la misma lógica de incomunicación del resto de las instituciones? ¿Qué no debe faltar en el anunciado documento?

Siempre creí que la noticia de la aprobación del Decreto-Ley el 26 de febrero no pasaba de ahí, sólo un anuncio. La protesta pacífica y la reunión con el Minagri ayudaron a presionar a las entidades encargadas de legislar. Sin embargo, pasó más de una semana y no se publicó nada en la Gaceta Oficial, no creo que sea por falta de papel o tinta para imprimir.

Muchos no creen en el diálogo o las promesas. Si desde un inicio se hubiese publicado en el sitio oficial del Minagri un borrador completo del decreto, sabríamos qué otros temas con respecto a los animales, y cuáles animales, se podrían incluir y tratar. Hasta el momento nadie sabe qué hay escrito. No sabemos decir lo que no debería faltar en su total aplicación.

– Hace poco denunciaste en tus redes sociales a un grupo de cazadores que matan “perros jíbaros”. Se organizan en Facebook y en sus posts se nota la violencia y hasta cierto extremismo en sus prácticas; sin embargo, todo está autorizado por el Minagri. ¿Por qué se ha patentado la caza de “perros jíbaros”, mientras mantienen un vacío legal sobre la protección y el bienestar animal?

He denunciado desde el maltrato que sufren los animales en los mal llamados zoológicos de nuestro país, hasta la caza indiscriminada (en ocasiones por placer) ejercida durante años. La cacería deportiva en Cuba es totalmente legal, existen permisos y licencias para portar armas. Desconozco si todos los individuos que denuncié por los “perros jíbaros” tienen sus papeles en “orden”. Es cierto que estos perros atacan aves de corral, ganado menor y mayor, también especies endémicas de la isla, pero no es su culpa. Son perros abandonados, están tratando de sobrevivir. No se diferencian de nosotros los humanos cuando el hambre nubla todos nuestros sentidos. [Las autoridades] están dando permiso para matar, asesinar seres que una vez fueron nuestros y que desechamos porque ya no servían para cuidar el patio, o incluso para cazar otros animales.

No es un secreto que la fauna de nuestro país está diezmada, lo ha estado por décadas debido a la actividad y la mano del hombre. Claro, se necesitan culpables para justificar las carencias… Que sean entonces los perros y gatos silvestres y no la caza ilegal. Nadie quiere mover recursos, nadie quiere trabajar por recuperar esos animales y rehabilitarlos. Es más fácil matar.

Cuba no cuenta con grandes números de ejemplares para su cacería y su control poblacional (venados, jabalíes, jutías, almiquíes). Algunos de estos animales están en peligro de extinción.

– En la Cuba actual, ¿cuánto falta al activismo por avanzar, y en especial el dedicado al bienestar de los animales?

Estamos unidos, no hay forma de separarnos, la causa es más fuerte que cualquier diferencia que podamos tener. Los medios de comunicación oficialistas y la Seguridad del Estado hacen campaña de descrédito contra muchos de nosotros, y hackeos, robos de información para luego tergiversarla y utilizarla como herramienta de castigo psicólogo. No hemos sido los únicos, también están los artistas y periodistas independientes, la comunidad LGBTIQ+ independiente de Cuba, académicos, emprendedores, etc.

Nos queda por avanzar, sí. Cuando la ley entre en vigor tendremos que velar porque cada palabra allí escrita se cumpla. Tratar de modificar o incluir otros aspectos sobre bienestar y protección animal. Toda ley debería quedar abierta a nuevas y buenas ideas.

La Cuba actual necesita de activistas que realmente amen y protejan los animales. Entiendo y escucho que otras personas nos dicen que es más importante luchar por los derechos humanos, que la causa animalista no debería ser prioridad. ¡Bueno!, ahí empieza la empatía y el respeto. Hay animalistas que son gays, lesbianas, trans, artistas, académicos, músicos, defensores de derechos humanos, como mismo en cada activismo hay de todo un poco. Somos lo mismo, somos cubanos todos, y queremos lo mejor para el país.