Granma: trabajadores se niegan a almorzar por altos precios en comedor obrero

No quisieron decir a qué centro laboral pertenecían, pero dejaron el comedor vacío como protesta porque ahora el almuerzo les cuesta 27 pesos. Todo ocurrió en Granma y —milagrosamente— lo dio a conocer la prensa oficialista
Comedor Obrero en Cuba
 

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Trabajadores de la provincia Granma decidieron negarse a almorzar cuando el comedor de su centro laboral ofertó un almuerzo que costaba 27.5 pesos, aseguró un medio de prensa local.

Radio Ciudad Monumento lo aseguró en un programa transmitido este 11 de enero, aunque no dio a conocer el nombre de la institución. El almuerzo constaba de arroz blanco, fricasé de cerdo y vianda, según el medio local, por su puesto, en raciones de comedor obrero.

Funcionarios del régimen entrevistados durante el programa dijeron que estaban “trabajando para abaratar” el costo de la carne. Sin embargo, reconoció que en el salario de los trabajadores están calculados 18 pesos para el almuerzo, muy por encima de los 27 de esa entidad.

En menos de un mes el desorden provocado por la tarea ordenamiento —como llama el régimen a la unificación monetaria y cambiaria— ha provocado un tarifazo de la electricidad, el agua y otros servicios y productos, que provocaron reacciones a veces enconadas de la población.


El monto de la tarifa eléctrica y el aumento de precios en los comedores sociales, destinados a personas con bajos ingresos, fueron los que provocaron las críticas más encendidas, debido a que afectan directamente al cubano de a pie o personas de las cuales todo el mundo se compadece.

Sin embargo, medios independientes e incluso la prensa oficialista reportan las quejas de los ciudadanos comunes.

Por ejemplo, el periódico La Demajagua, de la provincia oriental Granma, dio a conocer que la carnicería bayamesa El Encuentro vendía hasta hace poco la libra de cerdo a 85 pesos, “hecho que provocó sanciones a los implicados”, aseguró el medio.

En apenas una semana, o poco más, desde que comenzara la unificación monetaria y cambiaria en el territorio, el gobierno local detectó 492 infracciones. Casualmente, esa cifra es mayor que las violaciones detectadas en el sector privado (6).

Damián Yadiers Escanell Romero, ciego y padre de un niño al que le falta un riñón, es otro de los ciudadanos cubanos que reclama al régimen y muestra preocupación por la insuficiencia de las pensiones para afrontar los elevados costos que está suponiendo el ordenamiento monetario en Cuba y la inflación asociada.

Según escribió en la caja de comentarios del sitio web del programa castrista Mesa Redonda, la pensión que recibe por enfermedad no le permitirá tener y darle a su hijo una vida digna, y, al parecer, no contará con más ayuda de la asistencia social porque no consideran a su núcleo como uno vulnerable, precisamente por ya tener ese ingreso insuficiente.

Por otra parte, un ciudadano cubano denunció este 11 de enero las diferencias que existen entre los salarios de los militares y las pensiones en la isla y pidió que los altos funcionarios den explicaciones al respecto y piensen en soluciones.

Sin identificarse con precisión, quizás por temor a represalias o a que su inquietud no fuese publicada, el ciudadano escribió en la caja de comentarios del sitio del programa castrista Mesa Redonda que “no es justo que haya salarios de varios miles en los organismos armados y otros y a los jubilados, que algunos son muy mayores y han sacrificado todo por su país, se les deje pensiones que no van a satisfacer sus necesidades”.

La largamente pospuesta unificación monetaria consistirá en la desaparición del peso convertible o CUC, creado en 1994 y equivalente al dólar, lo que dejará al peso cubano (CUP), equivalente ahora mismo a 4 céntimos de dólar, como la única moneda local.

La llegada de la unificación monetaria ha provocado que cientos de cubanos acudieran a los bancos y casas de cambio para deshacerse de los CUC, que se devaluaron frente al dólar en el mercado informal.

La eliminación de la doble moneda llega en un momento de fuerte crisis económica. El parón del turismo por la pandemia de coronavirus ha agudizado la ya precaria situación financiera de la isla, golpeada por el endurecimiento del embargo de Estados Unidos, y la crisis de su aliada Venezuela y la tardanza en aplicar las reformas diseñadas para actualizar su sistema centralizado.

Esta necesidad de divisas ha llevado a Cuba a aplicar una "dolarización parcial" de su economía con polémicas medidas en los últimos meses como la apertura de supermercados y comercios en los que no se aceptan las monedas locales y solo se puede pagar en divisas con tarjeta.