Castrismo asegura que “revisa” precios en comedores de ancianos y obreros

En el caso de los comedores obreros, la solución que sugirieron fue despedir empleados de las cocinas
Comedor social para ancianos en Cuba. Foto: ACN
 

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Luego del descontento mostrado por cientos de cubanos en redes sociales esta semana, respecto al precio de los magros almuerzos en comedores obreros y para ancianos de bajos recursos, el régimen asegura que “revisa” la abrupta subida del costo de esos sitios.

Grisel de la Nuez, directora provincial de Finanzas y Precios en La Habana, aseguró que “la política de precios aplicada con vistas al Ordenamiento Monetario es sometida a una profunda revisión por las autoridades”, informó la oficialista Agencia Cubana de Noticias (ACN).

Durante una comparecencia en el programa televisivo Hola Habana, la funcionaria dijo que para “satisfacer y corregir los asuntos que más insatisfacciones han suscitado en la población”, el Ministerio de Finanzas y Precios revisa los precios mayoristas de todos los suministradores que inciden en la alimentación y otros servicios, pues existen “reservas de margen que facilitan rebajar”.

Hizo énfasis en las criticadas tarifas de los alimentos en comedores obreros y el Sistema de Atención a la Familia (SAF), que ofrecía comidas subsidiadas a ancianos pobres.

En el caso del SAF, la funcionaria reconoció que 21 pesos (promedio diario, puede llegar a 26) continúa siendo alto para las personas que mayoritariamente se benefician de este servicio, y también “se estudia cómo reducirlos”.

En cuanto a los de trabajadores, “la orientación es analizar variantes para minimizar los gastos indirectos”, en los cuales influye incluso la cantidad de empleados en las cocinas, por lo que sugirió que podrían despedirse obreros que elaboran los alimentos, aunque aseguró que “nadie quedaría desamparado, pues sería reubicado en otra unidad de la gastronomía”, reportó la ACN..

Aunque la dictadura insiste que es “socialista”, que bajo su dominio “nadie quedará desamparado”, y que no aplica con su Tarea ordenamiento un “paquetazo neoliberal”, lo cierto es que las nuevas medidas económicas son duros golpes a los bolsillos y el poco bienestar de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Uno de los más demoledores es la abrupta subida del precio a los almuerzos y comidas en los comedores sociales conocidos como SAF.

Si bien lo vendido allí a 2 pesos ni eran alimentos de mucha calidad ni la mayoría de las veces estaban bien elaborados, constituía una tabla de náufrago para miles de ancianos en la isla.

Pero desde este mes, por resolución del régimen, el precio subió como norma hasta unos 26 pesos cada comida estándar en esos sitios, y también en otros comedores para obreros.

Ante esto, cientos de cubanos se han sumado en las redes sociales a una campaña para que rebajen ese monto. María Cristina Garrido Rodríguez, por ejemplo, lleva un registro minucioso de lo que están vendiendo cada día en el municipio Quivicán, de la provincia Mayabeque.

Publicó en su perfil de Facebook que el 4 de enero lo que vendieron fue “arroz, frijoles y boniato de 1.60. A 13.00 pesos para los retirados. Sin proteínas”.

“¡¡¡Bajen los precios del almuerzo de los retirados!!! ¡¡¡No lo vale!!!”, exigió la activista.

El 6 de enero, publicó que lo que se ofreció fue “arroz y calabaza con una tajadita de tomate. 13 pesos”.

“Quivicán [está] sin suministros. Bajen los precios del almuerzo en todos los comedores”, pidió.

En Twitter, Norges Rodríguez denunció que “las personas más vulnerables de Cuba han dejado de ir a unos comedores, creados para intentar paliar el hambre, porque el régimen subió el precio de 2 a 26 pesos (por almuerzo y comida)”.

Rodríguez, cofundador del medio independiente YucaByte, compartió un fragmento de un comentario en la televisión estatal, en la que el reportero oficialista Abdiel Bermúdez confirma la subida, y reconoce que en un municipio de la provincia Las Tunas, muchos ancianos han dejado de ir a los SAF.

“Pero dice este vocero que todo está bien, que tienen 'canasta' y están 'subsidiados'”, criticó Norges Rodríguez al periodista del medio de propaganda.

La brutal realidad de personas pobres sin poder acceder ni a los comedores sociales, es referida eufemísticamente por el comentarista de la televisión oficial como que “han optado por cambiar su esquema alimentario”.

Esta semana, la ministra de Comercio Interior, “también intentó minimizar el tema, asegura que esas personas reciben la 'canasta' (como si eso alcanzara)”, expresó Norges Rodríguez, quien compartió un video de la titular Betsy Díaz Velázquez en el programa televisivo Mesa Redonda.

Allí, la funcionaria castrista echó mano a una justificación increíble y no desprovista de cinismo: según Díaz Velázquez, a los SAF no acudían los ancianos porque fuesen pobres, viviesen solos y con limitaciones físicas o no tuviesen posibilidades de preparar comidas en casa, sino porque tales comedores son más bien un “lugar social”, donde se puede “compartir”.

“¿Son comedores para personas vulnerables o tabernas?”, remató Norges Rodríguez en Twitter.

En Facebook, el cineasta cubano Ricardo Figueredo también pidió manifestarse a favor de que bajen los precios en los SAF.

“Esto es serio”, expresó Figueredo al compartir un cartel en el que se denuncia la situación y se señala que los ancianos afectados “no tienen Facebook. Exige por ellos”. Su publicación, hasta el momento de redactar esta nota, había sido compartida por más de 530 usuarios.