¿Es posible un "apagón" de internet en Cuba?
El intercambio libre de ideas y las críticas de carácter político en redes sociales son vistas con recelo por todas las dictaduras del planeta. El régimen castrista no es la excepción
 

Reproduce este artículo

Nadie sabe con certeza qué pasa con Internet en Cuba, pero muchos cubanos sospechan del régimen. Y no es para menos: cada día se ven más críticas y llamados a las protestas en redes sociales, un espacio virtual que las dictaduras de todo el planeta han visto siempre con recelo.

En entrevista sostenida con ADN Cuba, cubanos “de a pie” y periodistas independientes compartieron sus impresiones. El periodista Jorge E. Rodríguez cree que el castrismo está dando mensajes a la oposición en medio de una crisis económica profunda que genera mucho malestar, el cual se encauza a través de redes como la plataforma Telegram.

A través de Telegram se convocan a protestas, las personas pueden bajar libros contestatarios y acceder a noticias censuradas por el régimen. “Eso no es casual”, aseguró Rodríguez.

“Lo más probable es que [el apagón] haya tenido que ver con la convocatoria a protesta de los cuentapropistas para el 31 de octubre, por más libertades económicas”, que se difundió a través de la mencionada red social, sostiene el activista opositor Oscar Casanella.

Telegram confirmó que el problema para acceder a la aplicación desde Cuba era del monopolio estatal Etecsa, único proveedor de Internet en la isla. “Nuestros usuarios en Cuba están reportando problemas de conexión que les impide usar nuestra app con normalidad. Estamos monitoreando la situación, pero el problema no es nuestro”, publicó la compañía.

No sólo cayó Telegram, sino también el servicio VPN, que permite acceder de manera segura a los sitios webs bloqueados por el castrismo.

Ante la pregunta de qué pasaría si el régimen decide quitar Internet a los cubanos, lanzada por el activista y colaborador de ADN Jancel Moreno, las respuestas auguran estallido social, aunque algunos son menos entusiastas al recordar los tantos años de penurias sin que el pueblo se rebele totalmente.

No extrañaría a nadie si el régimen decide “tumbar” el internet —como se dice en la jerga popular— en un momento de crisis, pues ya lo ha hecho de manera selectiva con opositores. Etecsa, que controla el acceso a la red de redes, suspendió en julio el servicio a varios activistas y reporteros independientes, con el propósito de impedirles informar sobre la apertura de las tiendas para la venta en Moneda Libremente Convertible.

Esta práctica es periódica y casi todos los meses llegan denuncias en tal sentido. La libertad de uso de las redes sociales que se da a la ciudadanía en Cuba es un pequeño matiz que diferencia al régimen cubano de otros no democráticos como el chino, ruso o iraní, y que ha permitido que los usuarios en el interior de la isla accedan a discursos y visiones alternativas de su realidad, muy distante de la visión hegemónica del oficialismo.

Dicha libertad no es absoluta. Los órganos represivos monitorean exhaustivamente las redes para luego multar, arrestar o reprimir a quienes osen hablar del gobierno de una manera distinta a la que se obliga hacerlo a todos, desde que son niños.