En medio de la crisis, castrismo asegura que venderá "significativas cantidades de alimentos"
Los virreyes de Granma, que reportan directamente al clan Castro, celebrarán el 62 aniversario del triunfo de la Revolución vendiendo estas cantidades "enormes" de alimento en los 13 municipios de la provincia
Pierna de cerdo
 

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La provincia Granma venderá “significativas cantidades de alimentos” a la población del territorio como homenaje al aniversario 62 del triunfo de la Revolución, informan medios de prensa locales.

Como si asegurar la comida de los cubanos fuera una dádiva más del sistema, los 13 municipios de la provincia tendrán este regalo revolucionario a la espera del comprador en mercados y otros establecimientos estatales, asegura Radio Reloj.

Las familias de ese territorio podrán adquirir viandas, hortalizas, frutas, carne de cerdo, de ganado ovino caprino, embutidos y otros productos elaborados en las unidades de la Empresa Cárnica, de la pesca y conservas. 

El primer secretario del Partido en la zona, Federico Hernández, dio a conocer la medida en una especie de comunicado que leyó a la ciudadanía a través de los micrófonos de la emisora.

A pesar de la aparente prodigalidad con que serán beneficiados los granmenses, en todo el país se reciben noticias sobre la grave escasez de alimentos que llegan a los medios independientes.

Por ejemplo, el 25 de diciembre una radioemisora de Camagüey aseguró que sólo se venderán cinco libras de carne de cerdo por persona debido a que no alcanza para liberar la venta de este producto tan codiciado por los cubanos.

Según Radio Nuevitas, "si bien los suministros se encuentran todavía muy lejos de la demanda, es esta una alternativa para evitar el acaparamiento y favorecer que los alimentos lleguen a la mayor cantidad de familias", y con lo de "a la mayor cantidad de familias", reconoce que aun así, no habrá carne para todos, como sucede en el resto de la geografía nacional.

El 25 de diciembre varios cubanos se quejaron de que, en el Mercado del Mónaco, ubicado en el municipio Diez de Octubre de la capital, la cola para comprar carne de cerdo para fin de año se extendió por tres días.

En las imágenes difundidas por la prensa oficial, a pesar de edulcorar la situación mostrando que la venta de estos productos es “una gran opción”, se observan las filas llenas de personas e, incluso, algunas declaraciones de ciudadanos muestran crispación e inconformidad.

En todo el país, y especialmente La Habana, se repiten estas escenas. Los festejos por Navidad y Año Nuevo traen en esta ocasión para los cubanos enormes colas para hacerse con un pedazo de carne de cerdo que les permita no tener que renunciar forzosamente a las tradicionales cenas de esas fechas.

Si bien las colas son frecuentes en la isla por su continua escasez y desabastecimiento, síntomas de una economía disfuncional, la agudización de la crisis por los embates de la pandemia y la renuencia a una auténtica apertura económica por parte del régimen han configurado un crítico panorama para los cubanos en estos meses finales del año, donde la escasa oferta ha hecho que se eleven sobremanera los precios.

Por si fuera poco, la incertidumbre ante el inicio del llamado ordenamiento en enero ha acelerado la llegada de una inflación esperada, que anticipa será superior a la prevista en los controvertidos planes del gobierno y amenaza con difuminar los cacareados aumentos salariales y de las pensiones.