Díaz-Canel molesto porque llaman “apartheid económico” a estrategia del régimen con tiendas en dólares

El presidente de Cuba designado por el general Raúl Castro, se mostró molesto durante una alocución transmitida este jueves en la televisión cubana, como parte del programa Mesa Redonda en el que se anunciaron nuevas medidas del régimen para obtener dólares estadounidenses
 

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El presidente de Cuba designado por el general Raúl Castro, se mostró molesto durante una alocución transmitida este jueves en la televisión cubana, como parte del programa Mesa Redonda en el que se anunciaron nuevas medidas del régimen para obtener dólares estadounidenses, que le permitan maniobrar en la actual crisis económica.

Solo la pandemia del coronavirus, que ocasionó aprietos en las economías de todo el mundo, ha hecho que el castrismo afloje ciertas restricciones que imponía a su pueblo y a los exiliados que ayudaban monetariamente a las familias en Cuba. Pero en su llanto habitual, mezclado con la bravuconería machista que ha sido consustancial a la dictadura, el gris Miguel Díaz-Canel arremetió contra los ciudadanos que han criticado su gestión, y contra quienes alertaron tempranamente sobre el timonazo hacia el dólar que se preparaba desde el Palacio de la Revolución.

“Los enemigos trabajan para sembrar desesperanza y desaliento y hablan de un 'apartheid económico'”, lamentó el mandatario.

Inmediatamente, respondió con demagogia, al intentar una pregunta retórica que solo dejó en evidencia su cinismo: “Pero acaso resulta eso posible [el apartheid] en un país que se preocupa porque les llegue la ­mayor cantidad de cosas posibles a todos por igual”.

 

 

Su catilinaria también publicada en el Granma es una respuesta a voces de la sociedad civil como el periodista y académico José Raúl Gallego, y otros, quienes advirtieron lo que los tecnócratas del castrismo se traían entre manos.

“¿Pensará Díaz-Canel dar en algún momento la cara a la ciudadanía para informar sobre este nuevo apartheid económico?”, emplazó José Raúl Gallego a la oficialidad, a mediados de esta semana.

“Mientras los funcionarios del régimen no se pronuncian oficialmente sobre el tema, se incrementa la implementación de tiendas en dólares en la isla”, denunció el colaborador de ADN Cuba, quien además señaló a Manuel Marrero Cruz (primer ministro) y Betsy Díaz Velázquez (Ministra de Comercio Interior), como otros responsables de rendir cuentas al pueblo.

El joven académico cubano compartió además un tuit del usuario identificado como @davidgarciaberu, en el cual se refiere: “La nueva tónica de las tiendas en Cuba "CERRADA POR REORDENAMIENTO LABORAL", el Centro Comercial más grande de la céntrica calle Medio de Matanzas cierra sus puertas al CUC y abrirá sus brazos a la dolarización, al igual que cerca de una decena de tiendas en la Atenas de Cuba...”

Durante la semana, desde esta publicación también se informó sobre la indignación de cubanos con tiendas como La Gran Piedra, en la ciudad de Santiago de Cuba, transformada en un establecimiento totalmente lleno de productos para vender en Moneda Libremente Convertible (MLC), principalmente dólares.

Si antes la moneda estadounidense estuvo penalizada en la isla “comunista”, ahora el castrismo la pide a gritos, presionado por una falta de liquidez. Con lo anunciado este jueves, y la postura del presidente, se confirma que la presión de la ciudadanía denunciando dio en el blanco.

El próximo lunes 20 de julio a los cubanos que puedan pagarlos se les permitirá adquirir productos de alimentos y aseo de “gama media y alta” en dólares estadounidenses, mediante una tarjeta bancaria.

La medida llega en medio de un desabastecimiento generalizado y enormes colas para adquirir suministros que ahora serán concentrados en 72 establecimientos y centros comerciales en todo el país, pertenecientes a las empresas estatales Tiendas Caribe y la Corporación Cimex.

Ana María Ortega, directora general de Tiendas Caribe, insistió en que “inicialmente” la venta en dólares será en solo una parte de los más de 4 800 puntos comerciales. Sin embargo, es presumible que si antes escaseaban los productos, ahora la gran mayoría de ciudadanos se verán privados de la posibilidad de comprar, al priorizarse los surtidos mercados para quienes tengan acceso a dólares. Por eso se habla del “apartheid económico” que tanto molesta a Miguel Díaz-Canel.