En 72 tiendas de Cuba comenzará venta de aseo y alimentos en dólares, "inicialmente"
El próximo lunes 20 de julio a los cubanos que puedan pagarlos se les permitirá adquirir productos de alimentos y aseo de “gama media y alta” en moneda libremente convertible (MLC), sobre todo en dólares estadounidenses, mediante una tarjeta bancaria
Collage donde se ve un billete de cien dólares estadounidenses, sobre los cubanos. Fotomontaje: ADN Cuba
 

El próximo lunes 20 de julio a los cubanos que puedan pagarlos se les permitirá adquirir productos de alimentos y aseo de “gama media y alta” en moneda libremente convertible (MLC), sobre todo en dólares estadounidenses, mediante una tarjeta bancaria.

La medida llega en medio de un desabastecimiento generalizado y enormes colas para adquirir suministros que ahora serán concentrados en 72 establecimientos y centros comerciales en todo el país, pertenecientes a las empresas estatales Tiendas Caribe y la Corporación Cimex.

Ana María Ortega Tamayo, directora general de Tiendas Caribe, insistió en que “inicialmente” la venta en dólares será en solo una parte de los más de 4 800 puntos comerciales. Sin embargo, es presumible que si antes escaseaban los productos, ahora la gran mayoría de ciudadanos se verán privados de la posibilidad de comprar, al priorizarse los surtidos mercados en MLC.

“No se están cerrando o traspasando las ventas en CUC o CUP a MLC, puesto que no se va a dejar de lado la venta en estas monedas nacionales”, dijo la funcionaria a medios de propaganda estatal.

Ortega Tamayo aseguró que las empresas del régimen “protegerán con importaciones para sostener la disponibilidad” de artículos básicos a la población, como “frescos, aseo, higiene, canastilla y bebidas no alcohólicas”, entre otros productos. Todo eso en medio de una crisis económica internacional.

Según el diario oficialista Granma, la funcionaria insistió en la idea de que no se cerrarán los comercios.

 

 

Héctor Oroza Busutil, presidente de la Corporación Cimex –de capital estatal y controlada por militares–, señaló que la red de venta de productos electrodomésticos y automotrices en dólares, que se estableció en 2019, “ha tenido intermitencias en el suministro” por lo que no han podido satisfacer “una demanda por encima de las posibilidades reales de oferta”.

“Ambas cadenas de tiendas hemos definido una nueva red para la comercialización (…). De los 72 establecimientos que se habilitarán en el país, 57 estarán dirigidos a la venta de alimentos y aseo, y 15 para productos de ferretería”, detalló.

En La Habana, la capital, serán 14 las tiendas para la venta en dólares. En cada una del resto de las provincias, habrá al menos dos establecimientos.

El avance del dólar en las tiendas estatales no termina aquí. Según las fuentes oficiales, en una segunda etapa a partir del mes de agosto y lo que resta de año se incorporarán, otro grupo de unidades, “haciéndolo extensivo, además, a otras familias de productos como confecciones y calzado; tejido y sedería; muebles y útiles del hogar”.

De ellas, corresponden a Cimex 30 unidades comerciales, 24 de ellas de alimento y aseo; y seis de ferretería. En la capital serán ocho unidades, acotó Oroza Busutil.

Las ventas se realizarán a través de las tarjetas magnéticas, ya sean nacionales o internacionales aceptadas en Cuba. Según el empresario los productos de “línea económica” –altos en comparación con los salarios en Cuba–, principalmente de alimentos, aseo e higiene, “se continuarán vendiendo y asegurando en la red del comercio” en pesos cubanos y CUC.

Ana María Ortega Tamayo, sobre las ventas de alimentos y aseo, negó que en medio de la pandemia hubo carencias, y atribuyó las insatisfacciones de la población a lo que llamó “notables limitaciones”.

Dijo a la prensa partidista que la empresa estatal no ha subido los precios de esos productos “que responden a los pactados en abril y mayo de 2016, (…) aun cuando el mercado mundial aumentó los costos de algunos productos básicos. Esto corresponde a nuestra premisa de defender esos precios, a pesar de que vaya en detrimento de la eficiencia económica”.