Detienen a hombre que interrumpió espectáculo acuático en Varadero para exigir “libertad para los delfines”

El hombre se lanzó al agua en pleno espectáculo y ante decenas de personas para denunciar la explotación de animales con fines recreativos
Detenido por pedir "libertad para los delfines". Foto: Tremenda Nota/Twitter
 

Reproduce este artículo

Un ciudadano cubano interrumpió el pasado domingo un espectáculo acuático en el delfinario de Varadero para exigir “libertad para los delfines” y fue detenido por las autoridades, a pesar de que quienes le acompañaban intentaron impedirlo.

De acuerdo con el medio independiente Tremenda Nota, el hombre, que no ha sido identificado hasta el momento, se lanzó al agua en pleno espectáculo y ante decenas de personas “con el propósito de denunciar la explotación de animales con fines recreativos”.

Sus acciones dejaron desconcertados al público y a los entrenadores a cargo, a la vez que motivaron su arresto, “aunque quienes venían con él intentaron impedirlo”, según contó al referido medio el habanero Hamed Toledo, que asistió como espectador al show junto a su familia.

“Me llamó la atención que el ómnibus en que venía, al parecer como parte de una excursión colectiva, tenía dibujos que aludían a la paz y la ecología, acompañados de la consigna zapatista ‘Un mundo donde quepan muchos mundos’”, comentó Toledo.

Tremenda Nota detalló en su reporte que los ómnibus con esos dibujos y consignas fueron donados a Cuba por los Pastores por la Paz, una organización religiosa estadounidense que realiza caravanas de solidaridad hacia la isla y donaciones humanitarias desde 1992.

Sin embargo, la fuente consultada por el medio precisó que los ómnibus no son de uso exclusivo de instituciones estatales o religiosas y muchas veces transportan a cualquier grupo de personas.

El régimen cubano aprobó en febrero de 2021 un decreto ley de bienestar animal, luego de reclamos y manifestaciones de la comunidad animalista.

La normativa permite el uso de animales en espectáculos recreativos, siempre que estos no sean sometidos a la realización de la actividad por “largos períodos de tiempo” ni sean “expuestos a esfuerzos que sobrepasen sus capacidades”.

Las instituciones que utilicen a los animales para estos fines deben, además, “contar con las instalaciones adecuadas para cada especie”, algo que los animalistas han denunciado no cumplen la gran mayoría de las instalaciones dedicadas en Cuba a la exhibición y realización de actividades con animales, como los zoológicos y el Acuario Nacional.

Desde la aplicación del decreto se ha conocido de algunos casos en los que las autoridades han multado a maltratadores de animales con cuantías que los animalistas consideran insuficientes y poco ejemplarizantes.

Ninguno de esos casos corresponde a empresas o instituciones estatales, ni a eventos de gran maltrato animal como las peleas de gallos, realizadas cotidianamente en toda la isla.