Cuentapropistas podrán importar madera, según el Ministerio de Comercio Exterior
Los cuentapropistas cubanos podrán participar en alguna medida del mercado internacional, pero mientras dentro de la isla estarán obligados a comerciar en pesos o en CUC
Según el Ministerio de Comercio Exterior los cuentapropistas podrán importar madera
 

Las nuevas medidas económicas aprobadas por el régimen, entre las cuales figura la que permitirá la realización de actividades de comercio exterior (importación y exportación) a los trabajadores por cuenta propia, continúan provocando dudas.

Al respecto, este 7 de agosto la plataforma estatal Cubadebate publicó un artículo donde intenta traer luces sobre este tema, pero solo vuelve sobre lo que ya es de conocimiento público, aunque el texto sirvió para que algunos internautas formularan nuevas preguntas, como en el caso del usuario que se hace llamar Carpintero, quien dijo:

"Hola, si yo fuese carpintero TCP y necesitara madera contrachapada, pudiera importarla?" La pregunta de este usuario fue respondida por MAPRINTER, entidad especializada en la importación de madera:

"Nuestra empresa puede suministrarle la madera que Ud necesite. Damos un servicio personalizado con Calidad y Confianza, puede visitarnos en Calle 23 No.55 2do Piso entre Infanta y P, en el Vedado; o si prefiere contactarnos por nuestro correo ventasfgne@maprinter.cu".

Asimismo el Ministerio de Comercio Exterior (MINCEX) agrego que:

"Se puede importar lo que demanden las FGNE (cuentapropistas) a las entidades importadoras cumpliendo las regulaciones nacionales e internacionales para el producto. Maprinter es una empresa especializada para la importación de madera".

Si bien hasta aquí todo parece ir sobre ruedas, hay que aclarar que para esta nueva gestión el trabajador por cuenta propia deberá contar con una cuenta en moneda libremente convertible asociada a una tarjeta magnética, pero la complicación surge de que sus producciones dentro de la isla solo pueden ser comercializadas en pesos cubanos (CUP) o pesos convertibles (CUC), lo que sin dudas obligará al sector no estatal a exportar parte o todo lo que produzca para poder mantenerse dentro del ciclo, algo que está contemplado dentro de la nueva medida.

Los otros problemas a los que pueden estar expuestos los emprendedores cubanos, son la terrible burocracia que forma parte del andamiaje del sistema y la morosidad que lo caracteriza, más allá de que para esta gestión el régimen se haya encargado de desarrollar un marco legal que permite establecer acuerdos entre las partes e incluye la solución de diferencias, o cualquier otro elemento pertinente relacionado con deberes y derechos que asisten a las personas, pues es conocido que forma parte de la naturaleza del sistema exigir a los cubanos el cumplimento de deberes y negarles en todo lo posible sus derechos.