Madre cubana: ¿Qué hago cuando mis hijos me pidan leche?

Lizandra Góngora, una madre cubana residente en Güira de Melena, provincia de Artemisa, denuncia que sus hijos no pueden tomar leche de calidad, pues el régimen no garantiza este alimento
Madre cubana protesta por falta de leche
 

Reproduce este artículo

Lizandra Góngora, una madre cubana residente en Güira de Melena, provincia de Artemisa, denuncia que sus hijos no pueden tomar leche de calidad, pues el régimen no garantiza este alimento.

“Estoy haciendo este video para mostrarles cómo es la llamada leche que les dan a los niños cubanos”, explicó en una directa emitida por Facebook, en la que abrió dos bolsas y fue evidente que tenían grumos como si estuviese cortada, y además era muy poca.

“Tres vasos y dos dedos, ese es el litro de leche que le dan a los niños para desayunar. Dos bolsitas por dos días. Porque aquí todo es cronometrado, reducido”, señaló.

Además, denunció que “es un agua de leche. No se embarra ni el vaso. El único país del mundo donde un litro trae tres vasos”. Góngora fue clara en señalar a los responsables: “la dictadura Castro-Canel que hay en Cuba”.

La madre aseguró que no quiero que nadie le “mande nada, lo único que quiero es que sepan lo que están pasando los niños en Cuba. Aparte de hambre, miseria, necesidad, falta de alimentos, medicamentos y de todo, les roban: en el Mincin [Ministerio de Comercio Interior], en la bodega… Les restringen las cosas”.

Lizandra Góngora explicó que, de sus cinco hijos, solo le permitirían comprar leche en la bodega estatal para “el más chiquito, de seis años”. Sin embargo, “en el Mincin se equivocaron en ponerle la fecha de su nacimiento y cuando llego a la bodega me dijeron que no le toca leche”.

Además, perdió la que le tocaba en una ocasión porque “la cambiaron de leche [en polvo] a líquida. Y digo, ¿dónde está el papel que nos informa de ese cambio? Y me dice el bodeguero, con su cara muy cínica, que él no tiene que poner ninguna información solo vender la leche”.

Cuando intentó quejarse ante una dependencia del Mincin, según Góngora, la directora le dijo que fue una equivocación de la institución estatal, pero que aun así su hijo perdió la leche.

“Para que vean todos los martirios que tiene que pasar un padre cubano para buscar dos bolsitas cada dos días, cuando en mi casa viven otros cuatro niños”, lamentó.

“Esto es una dictadura, matan a los niños de hambre. Dan cosas restringidas, pero además el bodeguero y el Mincin les roban las cosas a los niños. ¿A quién le van a echar la culpa? Las madres debemos unirnos”.

Góngora dijo estar “cansada, obstinada”, de vivir bajo esas condiciones en la isla. “¿Qué hacemos nosotros los padres que no tenemos un salario? ¿Dejamos a nuestros hijos que se mueran de hambre?”, cuestionó.

También denunció que en Cuba “cuando un niño cumple siete años le quitan la leche”, como si cuando arriba a esa edad, dejara de ser infante.

“Son niños y tienen hambre, deseos de tomar leche, comerse un dulce, de ir a un parque, deseos de vivir y aquí todo lo que puedan quitarles, se lo quitan. En vez de darles, les quitan”, lamentó la madre.

“¿Quiero que me digan qué les respondo a mis hijos cuando me digan: mamá dame un vasito para desayunar? Y vas a pedir explicaciones y la directora del Mincin en Güira de Melena me quitó el teléfono y me lo apagó. En Cuba no hay derechos ni libertad de nada”, denunció Góngora.

Asegura que “las madres cubanas nos estamos volviendo locas para saber cómo alimentar a nuestros hijos. Quiero que el mundo entero sepa el sufrimiento tan grande que tienen los niños en Cuba”.

Para esta cubana, los niños en la isla no se mueren de COVID-19, pero sí “se mueren de hambre y las madres de infartos, de [falta de] dólares, de corazón, de sufrimiento…”

“¡Abajo la dictadura comunista que hay en Cuba que está haciendo sufrir a los niños! Estoy hay que tumbarlo. Por los niños, por el futuro de los cubanos”, concluyó.