Claudia Genlui denuncia nueva maniobra de la Seguridad del Estado en su contra
La joven activista denunció una nueva maniobra de la Seguridad del Estado en su contra, para forzar su renuncia al activismo y la oposición. La amenazan con revelar fotos íntimas de ella, tal y como hicieron con su pareja, Otero Alcántara
Sobre deslizado por debajo de la puerta de Claudia Genlui
 

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La joven activista cubana Claudia Genlui denunció este miércoles 23 de septiembre una nueva maniobra de la Seguridad del Estado para violentarla y atemorizarla, en el afán de que renuncie a su activismo político.

Según explicó desde su perfil de Facebook, el régimen le amenazó con divulgar 15 fotos suyas que había enviado como parte de una conversación íntima a su novio, el también activista y opositor Luis Manuel Otero Alcántara, cuando éste se encontraba fuera de Cuba, en enero de 2019.

Miembros de la Seguridad del Estado u otros organismos represores del régimen, de acuerdo con la denuncia pública de Genlui, habrían tirado un sobre amarillo con las imágenes impresas por debajo de la puerta de su casa, el pasado lunes.

Son fotos personales que habían sido enviadas por WhatsApp a mi novio cuando se encontraba fuera del país y que eran parte de una conversación íntima (ciber sexo). “Evidentemente están tratando de intimidarnos”, dijo la activista, al tiempo que recordó que hace poco Otero Alcántara también fue víctima de “la misma maniobra de desacreditación”.

El pasado 8 de agosto en horas de la noche, la cuenta en Facebook del Movimiento San Isidro, plataforma de artivismo (arte y activismo) que coordina Otero Alcántara, fue hackeada por el régimen, según denunciaron sus integrantes.

El productor y activista Michel Matos, uno de los del movimiento, confirmó el hackeo a través de su perfil en la referida red social: “fue hackeada por la Seguridad del Estado” y “todos los administradores perdimos el manejo y control sobre la página en una operación en apariencia bastante sofisticada”.

Luego de la operación informática apareció publicado en la página un post que no fue emitido por ninguno de los miembros del Movimiento. “Usando además un lenguaje y unas palabras aparentemente similares a nuestro lenguaje habitual, pero muy distante en contenido”, puntualizó Matos.

“La novedad es un link donde dejan fotos íntimas de Luis Manuel Otero Alcántara, solo de su cuerpo desnudo, nada de lo que avergonzarse. Sin dudas, un proceder de la Seguridad absolutamente infantil y pusilánime. La intimidad física de cualquier ser humano no es ni debe ser motivo de vergüenza. Sí lo es, sin embargo, usar la trampa y la mentira y el robo de información privada para intentar descalificar al otro”, escribió el activista.

Horas después del hackeo y la filtración, en una directa en sus redes sociales, el artista ultrajado aseguró que la filtración no le afectó en nada, sino que más bien le dio más fuerzas para seguir con su activismo en favor del cambio en Cuba y el fin del régimen totalitario.

“A mí esto no me ha afectado para nada. Estoy tranquilo. Seguimos fajaos con más fuerza debido a algo importante: vivimos en un país donde un régimen de tres viejos hace cosas como éstas, violar tu intimidad”. Por eso, debemos seguir hasta lograr el fin del régimen, dijo el artista.

Ahora la nueva víctima de una posible filtración es Genlui, quien en su post subrayó que es un ser humano libre cuyas preferencias sexuales o las de su pareja son parte de su intimidad. “Nada ni nadie tiene el derecho de invadirla”, aseveró.

“Acuso al gobierno cubano no solo de violar nuestros derechos más elementales (libertad de expresión, libertad de movimiento, libertad de expresión artística, etc.), sino también por su actitud homofóbica e invasiva, sus manipulaciones y amenazas realizadas de la manera más cobarde posible, siempre desde el desprecio y suciedad que caracteriza esas ‘identidades anónimas’”, agregó la curadora de arte e integrante también del Movimiento San Isidro.

“Confieso mi preocupación no solo por la desprotección legal que tenemos todos los activistas por los derechos humanos en Cuba, sino también por las acciones que lleva a cabo el gobierno para neutralizar (supuestamente) nuestro alcance en la sociedad y que repercuten en nuestras familias, amigos y compañeros de trabajo, estén o no relacionados con nuestros ideales”, dijo.

Por último, Genlui reveló sentirse no sólo indignada, sino también presentar “fuertes daños psicológicos por el acoso y presión” a la que la ha sometido la Seguridad del Estado cubano en los últimos tiempos”.

“Soy una mujer que se siente violada en todos los sentidos posibles y desamparada ante un régimen dictatorial que nos manipula y somete. El desprecio y asco ante tales maneras de proceder por parte de la dictadura cubana para "desacreditar" a los artistas, periodistas y activistas que luchamos por lograr un cambio real para Cuba es despreciable”, concluyó.

El “asesinato de carácter o reputación”, dentro del que se enmarcan las acciones como la denunciada por Genlui y la sufrida anteriormente por su pareja, es un recurso utilizado frecuentemente por la policía y las fuerzas represivas de regímenes no democráticos para intentar restar credibilidad a activistas y críticos del sistema político.