¡Ay, mamá Inés!: castrismo asegura que el café escasea por culpa de la pandemia
Así dijo un funcionario del régimen: “soy del criterio que el aislamiento social ha conllevado a que las personas tomen más café y esto ha disparado la demanda”
Los tres más buscados
 

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Qué cosas tiene el castrismo. Uno de sus medios, el sitio web Cubadebate, asegura que no hay café en Cuba por culpa del coronavirus, cuya maldad emula a la del imperio yanqui, ese esperpento que todo se lo roba y deja a nuestras tiendas desabastecidas.

El portal oficialista, cuyo lema es “contra el terrorismo mediático”, pidió explicaciones de la escasez al director de la Empresa Cuba-Café, Antonio Alemán Blanco, y este contestó: “soy del criterio que el aislamiento social ha conllevado a que las personas tomen más café y esto ha disparado la demanda”.

“Soy objetivo, y esa es la repuesta: llega el café a las tiendas, o algún punto de venta y se agota en minutos. No hemos tenido entonces la oportunidad de reaprovisionar el mercado para suplir una demanda que, en condiciones normales, sí podíamos”, añadió.

Los lectores de ADN Cuba disculparán que citemos textualmente con tanta profusión, pero no vale la pena hacer paráfrasis. Don Antonio Alemán es un espectáculo por sí solo:

“Tampoco es una excusa, pero la persecución comercial que impone el bloqueo norteamericano nos ha impedido importar cierto nivel de materia prima de café que necesitamos para la preparación final del producto”.

Faltaba más, el Imperio…

A una pregunta del periodista, el zar del café responde: “Usted me pide datos, pero hay una realidad, el café no se ve y tampoco podemos ahora incrementar la oferta. Lo explico sencillamente: no estamos en condiciones de satisfacer la demanda actual”.

No hay datos. Usted, periodista, váyase a otra parte a fastidiar, que eso de poner en jaque a las empresas e informar a la ciudadanía es cosa de la prensa liberal, y la nuestra es prensa socialista y revolucionaria. ¡Acabáramos!

Pero ADN Cuba tiene otros datos. Cuba produce una cantidad ínfima del famoso grano, entre 8000 y 9000 toneladas al año, una cifra ridícula en comparación con las 61 000 toneladas de 1961, cuando se impuso el récord productivo vigente.

Con 9000 toneladas no se satisface la demanda interna, que ronda las 24 000 al año. De hecho, Cuba importa de Vietnam 8000 toneladas más anualmente para acercarse a ese número. Para tener una idea del desastre, ya en 1826 Cuba producía unas 12 000 toneladas de café. Hoy ni a 10 000 alcanzamos. 

Mientras tanto, el mejor granado molido se exporta, para llenar las arcas depauperadas del régimen castrista.

Según medios oficiales, el objetivo ahora es llegar a las 30 000 toneladas de café en 2030. Vaya usted a saber si la coincidencia de los dos números “30” es mera casualidad o de verdad los jerarcas de La Habana creen que se puede lograr. Pero lo cierto es que la caficultura nunca lo ha pasado bien bajo el régimen de los Castro.