Régimen continúa habilitando cuentas bancarias para recibir “donaciones sin límites” de la población

En un país muy pobre y sumido en la escasez, el régimen dice que creó las cuentas porque sabía de los deseos de “algunas buenas personas por donar, por contribuir” a las arcas estatales
Pesos en moneda nacional y CUC. Foto AFP
 

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Autoridades del régimen cubano anunciaron este mes que se abrirían cuentas bancarias en las provincias para recibir donativos en efectivo, que supuestamente usarían en la producción de alimentos en medio de la pandemia del nuevo coronavirus.

El Ministro de Economía, Alejandro Gil, explicó que ese dinero podría ser enviado a las arcas del estado en pesos cubanos o en CUC (moneda que en Cuba es equivalente al dólar), por parte “de las personas naturales que lo deseen hacer ante la situación creada en el país por la pandemia”.

Las “Donaciones COVID-19” ya se están habilitando en diferentes provincias desde esta semana.

“Operarán como cuentas corrientes y los montos a donar no están limitados, ni en menor ni mayor grado, para que cada cual aporte lo que pueda o desee”, se afirma en una nota publicada por el periódico oficialista Ahora, de la provincia de Holguín.

En este territorio se informó que las cuentas se abrieron en la Sucursal 6941, sita en Maceo número 136 esquina Aguilera, pero las donaciones pueden realizarse desde cualquier sucursal de Bandec. Los números de cuenta son: 0669441167460119 (para CUP) y 0669441167460020 (para CUC).

También pueden usarse los canales digitales de pago, tales como Telebanca, Transfermóvil, con transferencias desde tarjetas magnéticas de pago salarial o cuentas de ahorro, como una transferencia bancaria normal, también sin límite en el monto a otorgar.

“Las fuentes de ingreso, además de las donaciones en efectivo de personas naturales y jurídicas no estatales, también pueden ser por los aportes de pago de trabajos voluntarios que realicen trabajadores o personas naturales a formas productivas de la agricultura u otras entidades de la industria, siempre en función o con destino a la producción local de alimentos”, refiere el periódico holguinero.

Recientemente también se confirmó que en Las Tunas ya se habilitaron dos cuentas para que el pueblo done dinero al gobierno. 

Ante las críticas que generó la información dada por el ministro Gil, entre cubanos de dentro y fuera de la isla, en un texto publicado en la página de la Presidencia de Cuba, se negó que el régimen haya siquiera sugerido que las personas envíen dinero al Estado, y que las cuentas fueron abiertas porque estaban recibiendo peticiones de donantes voluntarios.

Pareciera que el pueblo, tan ocupado en resolver sus necesidades básicas como para revertir su falta de libertades en la isla, estuviese desesperado por donar al gobierno lo poco que logra tener a pesar de los políticos del Palacio de la Revolución.

Lo cierto es que el gobierno está desesperado porque su desastrosa gestión de los recursos del país ha sido llevada al límite por la contingencia pandémica, y bien sabe lo que esta crisis puede provocar en los hastiados ciudadanos de la isla. En lo que la presidencia cubana maniobra para quitarse de encima el escarnio público, ruega a los acreedores del Club de París que le suspendan hasta el año 2022 el pago de su deuda y evitar mayores presiones a su economía, que sufre las consecuencias de un mundo sin turismo y azotado por el coronavirus.

 

 

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