Niña de tres años de Miami queda varada en Cuba por el coronavirus

Una niña cubanoamericana de tres años se quedó varada en Cuba tras el cierre total de las fronteras de la Isla vigente desde el 31 de marzo.
Madre de la niña varada en Cuba
 

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Una niña cubanoamericana de tres años se quedó varada en Cuba tras el cierre total de las fronteras de la Isla anunciado este 31 de marzo por el primer ministro cubano, Manuel Marrero Cruz, a causa de la pandemia de coronavirus por la que han fallecido hasta hoy seis personas en el país.

La madre de la pequeña, Rosmery Núñez, contó al canal de noticias Univisión 23 que había enviado a su hija a Cuba para que pasara las vacaciones de primavera con sus abuelos.

Núñez no pudo viajar con la pequeña a la Isla porque tenía vencido su pasaporte cubano. "Tener a una hija lejos en medio de esta situación es horrible", dijo a Univisión 23.

"Las condiciones allá no son las mejores. Aparte de que quiero tener a mi hija conmigo tengo miedo de que suceda algo", añadió.

El pasado 20 de marzo, Miguel Díaz-Canel Bermúdez dijo que las fronteras cubanas se cerrarían a partir de la medianoche del día 24, y que después de esa fecha solo podrían entrar a la Isla ciudadanos cubanos residentes en la mayor de las Antillas.

También precisó que los turistas presentes en el país podrían salir.

"Vamos a regular la entrada por las fronteras del país, dejando solo autorizada la entrada de los residentes en cuba, con la flexibilidad de garantizar la cooperación con otros países", dijo el gobernante.

 

 

Ese mismo día, el primer ministro cubano indicó que las medidas tendrían una duración de 30 días a partir del 24 de marzo y aseguró que el cierre de fronteras no era "una decisión apresurada" ni improvisada.

"Estamos regulando las salidas por un tema de protección a nuestros compatriotas", expresó.

"Dejar claro que no es un cierre de nuestras fronteras", expresó Marrero y agregó que con las medidas lo que se estaba era "regulando la entrada al país de personas salvo aquellos que son residentes" en el territorio nacional.

En ese sentido explicó que la medida afectaría tanto la entrada aérea como marítima.

No obstante, varios días después, el 31 de marzo, Marrero Cruz anunció la suspensión total de los vuelos a la Isla, lo que significa que ni los cubanos y extranjeros residentes podrán entrar al país.

"El avance de la pandemia nos ha llevado a valorar la situación de los aeropuertos. Se ha tomado la decisión de suspender todos los vuelos de pasajeros a Cuba. Necesitamos eliminar el arribo de pasajeros que sigue siendo un riesgo para la salud de las personas", agregó el jerarca.

Tras esa medida, todas las gestiones de Rosmery Núñez para llevar de regreso a su hija a Miami resultaron infructuosas. Actualmente, la pequeña solo podría regresar con su madre si se le considerara como un caso humanitario y se gestionara un vuelo privado a La Habana, aprobado previamente por el régimen, para trasladar a la ciudadana estadounidense de tres años hasta la Florida.

 

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