Vocera del castrismo recibe premio nacional de "periodismo"

Recordemos que este galardón se entrega por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) como el más alto reconocimiento individual a los desinformadores que laboran para el régimen
Vocera castrista recibe premio de periodismo
 

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El régimen acaba de galardonar a otra de sus vocera con el Premio Nacional de Periodismo José Martí 2021, pero no a cualquiera, pues la laureada es Rosa Miriam Elizalde, quien funge como Vicepresidenta Primera de la estatal Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Elizalde, a quien la dictadura tiene como periodista e investigadora, además de desempeñarse como profesora auxiliar de la Universidad de La Habana y del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, ha recibido este premio, según lo divulgado por medios estatales, por la obra de la Vida.

Recordemos que este galardón es entregado por la Unión de Periodistas de Cuba, y figura como el más alto reconocimiento individual que concede la organización a los desinformadores que laboran en los medios de comunicación y propaganda de la dictadura.

Según palabras de Ricardo Ronquillo, presidente de la UPEC, para conceder este premio a Elizalde, se tuvo en cuenta su "interés profundo por defender y actualizar la tradición del periodismo revolucionario", entre otros méritos acordes a los intereses del régimen.

Ronquillo dijo además, que la galardonada es "una líder creativa cuya impronta en el periodismo cubano de la Revolución es significativa".

Hay que señalar que en ambos casos el funcionario castrista remarca el trabajo de Elizalde dentro del llamado periodismo de la Revolución, que no es otra cosa que apegarse al discurso oficialista, aunque para esto se tenga que faltar a premisas del periodismo tan básicas como el respeto a la verdad, o la objetividad.

Mientras esto ocurre, en Cuba los periodistas independientes son perseguidos por el aparato represivo del castrismo para evitar que informen sobre la realidad del país y su gente.

A lo anterior hay que sumar que los medios de comunicación son propiedad del Estado y sus instituciones, y que desde la ley, incluyendo la Constitución del país, se prohíbe la existencia de medios privados, lo que le garantiza al régimen continuar monopolizando casi toda la información, como ha venido haciendo durante las últimas seis décadas.

Con todo esto a nadie ha de sorprender que en su Clasificación mundial de la libertad de prensa para el año 2020, de 180 países, Reporteros sin fronteras haya ubicado a Cuba en el lugar 171, siendo además el peor país evaluado de América Latina.

 

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