Eurodiputado demanda cese inmediato del Embajador de UE en La Habana

El periodista y político Hermann Tertsch, eurodiputado por Vox, demandó este domingo el cese de Alberto Navarro como Embajador de la Unión Europea en Cuba, por “trabajar” en favor del régimen castrista
Alberto Navarro recibido entre risas por el canciller de la dictadura cubana
 

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El periodista y político Hermann Tertsch, eurodiputado por Vox, volvió a demandar este domingo el cese de Alberto Navarro como Embajador de la Unión Europea (UE) en Cuba, por “trabajar” en favor del régimen castrista.

“Si la UE quiere tener un mínimo de credibilidad en su política exterior tiene que cesar de inmediato al embajador Navarro”, consideró Tertsch, una de las voces más insistentes en la denuncia de Navarro.

Según el eurodiputado, el diplomático “trabaja abiertamente para la dictadura” en Cuba.

Además, Tertsch compartió en Twitter un artículo del influyente diario ABC, que da cuenta de la “Presión del parlamento europeo para que [Josep] Borrell destituya al embajador en Cuba”.

Hermann Leopoldo Tertsch del Valle-Lersundi (Madrid, 9 de abril de 1958) ​ es un periodista, escritor y político español, actual europarlamentario por la formación política Vox desde junio de 2019, y miembro del Consejo Editorial del periódico La Gaceta de la Iberosfera.


Por su parte, el Embajador de la UE en La Habana, el español Alberto Navarro, viajó a Bruselas para discutir lo que el bloque de países considera como un asunto “muy serio”.

Navarro deberá explicar su apoyo a una carta enviada al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidiéndole levantar el embargo impuesto al régimen castrista, un gesto que ha levantado las quejas de al menos 40 eurodiputados que lo acusan de “adoptar posiciones políticas acordes con un régimen que no respeta ni defiende los derechos humanos ni la pluralidad democrática” y por ello piden ahora su destitución.

Tras la carta y las cuestiones planteadas por algunos eurodiputados, el alto representante para Asuntos Exteriores de la UE, Josep Borrell, “solicitó de inmediato” a Navarro que marchara a Bruselas, confirmó a Radio Televisión Martí una fuente autorizada del Servicio Europeo de Acción Exterior.

“Podemos confirmar que el Sr. Navarro ha llegado a Bruselas y debe proporcionar explicaciones detallando este asunto en reuniones con el Servicio Europeo de Acción Exterior en los próximos días”, explicó la fuente.

La postura del embajador sobre el cese de las sanciones de Washington ha sido respaldada por unos 25 eurodiputados comunistas, verdes y socialistas quienes rechazan el pedido de destitución.

La misiva que publicó “La Joven Cuba” pide a Biden que “comience a desmantelar el sistema de sanciones que continúa afectando al pueblo cubano”, en ella aparece Navarro en el número 25 de la lista de casi 800 firmantes.

Según denunciaron los eurodiputados críticos de la acción, Navarro intentó que se sumaran a la carta los embajadores de otros países de la UE y aseguraron que, en el pasado, este evitó que personas galardonadas con el premio Sájarov a la libertad de conciencia que otorga cada año el Parlamento Europeo participaran en actos organizados por la delegación de la UE en Cuba.

Recientemente, en declaraciones al medio independiente CubaNet, Navarro dijo que para él “Cuba no es una dictadura”. También evitó referirse al estado de la democracia, las libertades y los derechos humanos en la isla porque, según dijo, no le correspondía hacer esos juicios.

Por otra parte, negó que hubiese dado autorización para firmar una carta de intelectuales y activistas cubanos, con posiciones cercanas al castrismo, que pedía el fin del bloqueo y que el presidente Biden diera concesiones unilaterales al régimen. “Yo no he firmado esa iniciativa, yo no sé por qué hay gente que dice eso”, replicó.

En julio de 2020, en entrevista al oficialista Cubadebate, el diplomático dijo que “cuando pase la pandemia, una de las huellas que van a quedar es este ejemplo de solidaridad que está dando Cuba”, y mencionó la presencia de doctores cubanos en zonas de Europa como el norte de Italia, entre otras, lo que es un lucrativo negocio del castrismo criticado en la ONU como “trabajo forzoso”.