Su padre y Esteban Rodríguez, los amores de Zuleidis

Por las arbitrariedades del régimen bajo el que vive, Zuleidis Gómez se ve privada de contar con la presencia de uno de sus amores en este Día de los Padres: su esposo, Esteban Rodríguez, encarcelado desde el pasado 30 abril y enfermo de COVID-19
Zuleidis y Esteban
 

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En este Día de los Padres, tal y como sucedió en el de las Madres, el pasado mayo, la felicidad de Zuleidis Gómez Cepero no está completa. Según compartió en su perfil de Facebook con amigos y seguidores, en su vida se ha enamorado de “dos hombres maravillosos”, su padre y su esposo, a los que desea muchas felicidades.

Sin embargo, por las arbitrariedades del régimen bajo el que vive, hoy se ve privada de contar con la presencia del segundo, Esteban Rodríguez, que está encarcelado desde el pasado 30 abril y esta semana se confirmó su contagio de COVID-19.

Madre, esposa y activista valiente que ha sufrido por sí misma la represión del régimen cubano, a Zuleidis le han impedido tener comunicación fluida con Esteban, incluso bajo los protocolos y limitaciones que aplican para cualquier persona bajo arresto.

Los órganos represivos se han ensañado con su esposo, a quien acusan de manera arbitraria de “desorden público” y “resistencia” por supuestamente haber organizado la protesta del 30 de abril en la calle Obispo, en solidaridad con Luis Manuel Otero Alcántara y a modo de exigencia para que permitieran fuera visitado por amigos y simpatizantes de su lucha.

Según se desprende del post de Zuleidis y los comentarios que ha recibido, Esteban es un padre ejemplar. Sus niñas son su razón de luchar día a día, acción por la que hoy está privado de su libertad.

No se le ha permitido ver a su esposa desde su detención ni a su familia se le ha informado debidamente del proceso penal que el régimen emprende contra él.

Por su trabajo independiente, ha sido detenido sin causa en varias ocasiones por agentes represivos del gobierno cubano, que también le han sitiado en su domicilio y cortado el acceso a internet.

Este 20 de junio cumple 51 días de injusto encierro. Su positivo a la COVID-19 el pasado miércoles le pone en una situación de mayor vulnerabilidad, ya que padece de asma e hipertensión arterial, dos factores de riesgo frente a la enfermedad pandémica.

Las faltas al debido proceso en el caso de Esteban y los otros jóvenes detenidos en la protesta pacífica del 30 de abril, y su permanencia en prisión bajo delitos fabricados, incoherentes con lo que se aprecia en las imágenes de la manifestación, requieren de la denuncia enérgica de todos los cubanos que anhelan un país democrático, plural, inclusivo y de libertades y derechos.

Ante crecientes muestras de oposición política, activismo independiente y descontento social, el régimen arrecia su represión sobre la sociedad civil. Esteban y sus compañeros manifestantes son presos políticos de un gobierno que mantiene tras las rejas a más de 150 ciudadanos que le resultan “incómodos” por sus principios y ejercicio de libertades.

Están siendo utilizados como chivos expiatorios, al igual que el rapero contestatario y miembro del Movimiento San Isidro Maykel “Osorbo” Castillo, y otros artistas independientes, para cercenar las manifestaciones pacíficas de inconformidad y las demandas de apertura democrática que se han visto durante los últimos años, ante las que el régimen sólo opta por la represión.

El encierro de Esteban no sólo priva a Zuleidis de uno de sus amores en este Día de los Padres, y a él de ella y sus niñas, sino también al pueblo de un luchador por causas justas y mejores condiciones de existencia.

Hombres como él, a decir del líder opositor José Daniel Ferrer, son padres “especiales” que “luchan con firmeza y valor” para hacer posibles “naciones donde no escaseen los alimentos y las medicinas, donde no haya que vivir de cola en cola, donde se disfrute de completa dignidad y de todos los derechos”. “Son padres de pueblos, de muchos hijos”.