Policía cubana libera al intelectual opositor Enix Berrio
El economista y activista social Enix Berrio Sardá fue encarcelado el viernes 1ro de mayo, presuntamente por entregar en la Asamblea Nacional una solicitud para que el Parlamento declare inconstitucional dos artículos del Decreto-Ley 370, que se utiliza para perseguir la libre expresión
 

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Luego de varios días retenido sin comunicación, el intelectual y activista social Enix Berrio Sardá fue liberado por la Policía Nacional Revolucionaria en La Habana, que lo detuvo arbitrariamente la mañana del viernes.

Este primero de mayo organizaciones defensoras de los derechos humanos, así como familiares y colegas del economista, habían denunciado su desaparición al ser apresado sin justificación en las inmediaciones de su domicilio del Cerro.

De acuerdo con el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), el pasado miércoles Berrio Sardá “presentó ante la Asamblea Nacional del Poder Popular una solicitud formal que se apoya en la Constitución cubana, para que dicho órgano declare inconstitucional dos artículos [68 y 76] del Decreto-Ley 370”.

Amparados en esa y otras normativas legales aprobadas sin consulta de la Asamblea, e ilegítimas por inconstitucionales, las fuerzas represivas del Gobierno cubano interrogan, amenazan, acosan e imponen grandes multas a los periodistas independientes y a cualquier ciudadano que use las redes sociales para manifestar criterios contrarios a los oficiales, o simplemente informar.

El OCDH, con sede en Madrid, España, exigió al régimen de La Habana que cese de inmediato el clima represivo contra activistas de la sociedad civil en la Isla.

“El Gobierno cubano utiliza el marco de una crisis global para recrudecer la represión, justo cuando las instituciones y los medios enfocan su acción en la contención de la propagación y el combate a la pandemia”, declaró la ONG.

Enix Berrio es vocero de la Mesa de Unidad de Acción Democrática (MUAD) y ha formado parte de delegaciones del OCDH en visitas al Parlamento Europeo y al European External Action Service (EEAS). Además, es el representante del OCDH ante la Alianza Regional por la Libre Expresión e Información.

Berrio Sardá es autor de libros como La otra Europa (Editorial Ciencias Sociales, 2000), y desde hace años trabaja vinculado a grupos de oposición al régimen castrista, como el Movimiento San Isidro al que asesora jurídicamente.

Actualmente el intelectual se encuentra en su hogar recuperándose del “agotamiento” de una detención de más de 48 horas, en la estación de policía de San Miguel del Padrón, en el sureste de La Habana.

Luis Manuel Otero Alcántara, artista y activista que ha sufrido también múltiples detenciones arbitrarias, y además sobrino de Berrio, agradeció en nombre de la familia “por todo el apoyo” en redes sociales.

En un comunicado luego de la liberación del opositor, la MUAD recordó “detenciones como las de Berrio Sardá se realizan sistemáticamente de forma arbitraria y sin justificación legal alguna”.

 

 

“Las organizaciones y los activistas independientes de la Mesa de Unidad de Acción Democrática, celebramos la liberación de Enix Berrio Sardá, pero nos mantenemos muy preocupados por estas acciones de las autoridades cubanas, violatorias de los derechos fundamentales de la persona humana y mantenemos nuestro llamado de alerta y solicitud de apoyo a las organizaciones regionales e internacionales que luchan por el respeto de todos los derechos humanos, para todos, y en todas partes, pidiendo que se mantengan alertas y reclamen del gobierno cubano el cese de estas injustas e inhumanas prácticas”.

Durante este fin de semana, la detención del activista generó numerosas muestras de apoyo en la sociedad civil y cobertura en medios extranjeros, aunque varios criticaron que quienes se autodenominan “de izquierda” dentro de la isla esquivaran la violación de derechos.

Haroldo Dilla, sociólogo e historiador cubano, afirmó sobre esto que “hay varias maneras de ser cómplices de una dictadura: elogiarla y servirle o simplemente consentirla. Estos últimos son cómplices pasivos donde se ubica una alta proporción de izquierdistas, que prefieren mirar para un lado”.

Dilla, definió a Berrio Sardá como “un activista social, pacifista, intelectual probado (…), quien simplemente llevó una carta de denuncia de violaciones a los derechos humanos en Cuba a la Asamblea Nacional (el cuasi-parlamento insular)”.

“Pregunto a mis amigos de la izquierda: ¿pueden seguir mirando para el lado y decir sin sonrojos que quieren un mundo mejor?”, cuestionó Haroldo Dilla en una publicación de Facebook.