Derechos Sociales en Cuba: un informe legítimo ante la falta de estadísticas oficiales
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) expuso recientemente en el Círculo de Bellas Artes de Madrid su informe sobre el estado de los derechos sociales en la Isla
Particupantes en la presentación del primer informe sobre los Derechos Sociales en Cuba. /Foto: Cortesía
 

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El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) expuso recientemente en el Círculo de Bellas Artes de Madrid su informe sobre el estado de los derechos sociales en la Isla. Los datos aportados son resultado de una entrevista realizada a 1000 cubanos con un margen de error de un 3 %, si se piensa en el miedo, el adoctrinamiento y la desconfianza que ciertas preguntas generan en la mayoría de los que residen dentro del país.

Entre los que comentaron el informe estuvieron algunos miembros y asesores del Observatorio, como Alejandro González Raga, Ernesto Ortiz, Yaxys Cires, así como periodistas, investigadores (Michel Suárez y Yanelys Núñez), profesionales de la salud (Dayli Coro) y estrechas colaboradoras de colectivos de activismo, como las Damas de Blanco (Elena Larrinaga).

También contó con la presencia Antonio Ledezma, quien fue el Alcalde Mayor del Distrito Metropolitano de Caracas hasta 2015. Ledezma comparó las estadísticas cubanas con la situación imperante en estos momentos en Venezuela, donde advierte una situación también muy grave.

Algunas de las áreas en las que se prestaron atención fueron los ingresos, con un 55, 4 % de “hogares que reciben menos de 100 dólares al mes y que demuestra que más de la mitad de las familias cubanas vive por debajo del índice de pobreza”, también temas relacionados con el suministro de agua potable, electricidad, además del acceso a la asistencia social. En este último caso, un 78, 6 % de los cubanos aseguraba que no recibía ningún tipo de asistencia social por parte del Estado. Esta cifra solo viene a desmontar el mito de un gobierno cuidador y visibiliza las presentes y futuras penurias en un país con uno de los índices de envejecimiento más altos del continente.

 

 

El impacto del desabastecimiento de medicamentos en las farmacias del país, con un  41,27 % de ciudadanos que no pudo acceder a los que necesitan, estuvo bien argumentado por la doctora Dayli Coro, quien además comentó que Cuba busca tener un sistema de salud de primer mundo con una infraestructura económica de un país tercemundista. El testimonio de Dayli explicaba la explotación a la que estaban sometidos los médicos dentro de la isla, a quienes se le exigía el cumplimiento de un número excesivo de casos, algo que perjudicaba no solo la salud de los profesionales, sino también al propio paciente que acude a los centros de salud.

Las maneras “alternativas” o corruptas de subsistir de Cuba, desde las remesas familiares, la malversación de bienes estatales, las misiones internacionalistas, el llamado cuentapropismo, las poco trasparentes inversiones extranjeras, hacen de la vida nacional un proceso precario e indigno, a pesar que los niveles de desnutrición, mendicidad, violencia, etc. no sean tan alarmantes como en países como Venezuela.

El ocultamiento de cifras, la simulación, y a veces, la ausencia total de estadísticas sobre temas relacionados con los derechos sociales, por parte del gobierno cubano, hacen de esta iniciativa del OCDH una fuente legítima con la que pueden trabajar no solo opositores y activistas políticos, sino también la prensa internacional.