Amnistía Internacional pide detener acoso contra Movimiento San Isidro

Además, exigió al régimen cubano entablar un "diálogo genuino" con los huelguistas y colaboradores, pero primero liberando al músico contestatario, Denis Solís
Amnistía Internacional pide detener acoso contra Movimiento San Isidro
 

Reproduce este artículo

La directora para América de Amnistía Internacional, Erika Guevara-Rosas, pidió al gobierno de Miguel Díaz-Canel detener el acoso y persecución contra el Movimiento en San Isidro, atrincherado en su sede hace más de una semana.

Según comentó en Twitter la jerarca, se requiere una acción inmediata para proteger a activistas, artistas y periodistas de este grupo.

Además, exigió al régimen cubano entablar un "diálogo genuino" con los huelguistas y colaboradores, pero primero liberando al músico contestatario, Denis Solís González.

AI se ha pronunciado al menos en tres ocasiones sobre lo que sucede en la sede del Movimiento.

Este lunes, denunció que el régimen de Cuba "criminaliza" a activistas del Movimiento San Isidro (MSI), a quienes ha cercado y detenido por protestar contra el encarcelamiento del rapero Denis Solís.

"Se pretende censurar la expresión artística, [se] pone de manifiesto la represión constante que ejerce Cuba contra los derechos humanos, incluido el derecho a la libertad de expresión en el país", manifestó ese día Guevara Rosas.

Las protestas del Movimiento iniciaron cuando el joven músico, Denis Solís González, fue condenado a ocho meses de prisión por ‘desacato’, tras ser detenido violentamente el 9 de noviembre de 2020, en las calles Habana y Paula, a unas cuadras de su casa, y le realizaron un juicio sumario dos días después.

Desde el 16 de noviembre en la sede del Movimiento San Isidro, La Habana, 15 personas  lograron ingresar y allí tenían planeado quedarse para leer poesía y realizar performances, bailes, a favor de la liberación de su compañero.

Desde su llegada, la calle se cerró en un operativo de decenas de policías y agentes de la Seguridad del Estado, que evitaban el ingreso de más disidentes al lugar. Dos días después, el 18 de noviembre, los sitiadores cortaron también el suministro de alimentos que una vecina, Daylys Bandera Rodríguez, intentaba llevar hasta la sede del MSI. Le robaron la comida y el dinero, denunció.

Ante el intento de rendirlos por hambre, nueve de los atrincherados anunciaban el inicio de la huelga; tres de ellos, de hambre y de sed. A la fecha quedan seis personas haciendo huelga.